La sustitución de cultivos no florece ¿Qué está pasando con el PNIS?

Por: Naryi Vargas, Investigadora de la Línea Conflicto, Paz y Postconflicto


El Acuerdo firmado en La Habana, particularmente en lo que respecta al Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito (PNIS), uno de los tres ámbitos contemplados para atacar el problema del narcotráfico, que, si bien fue pactado con la exguerrilla de las FARC, el incumplimiento no es sólo con ellos, son más de 127.405 familias con las que se han suscrito acuerdos regionales y se han comprometido los beneficios del PNIS.

La preocupación por la incapacidad del Estado para cumplir lo planteado en el programa no debe ser menor, pues esto podría ser leído como un fracaso más de la estrategia de sustitución voluntaria, en contraste con los resultados demostrados por la erradicación forzosa, argumento que sin duda sería  aprovechado por sectores políticos de la que esperan volver a la vieja lucha antinarcóticos basada en políticas militaristas y prohibicionistas, que trajeron consecuencias nefastas para el campo. Sin duda, la administración Trump ya ha acogido premisas de este tipo, así como el partido Centro Democrático, cuyo candidato presidencial, Iván Duque, apunta a un gran retroceso: fumigaciones, erradicación forzosa, militarización, judicialización de campesinos cultivadores, penalización de la dosis mínima, etc.