La política, lo mediático y los intereses

Por: Walter Aldana Político social alternativo


En nuestro país se confunde la política con la politiquería. La primera tiene que ver con todas las acciones públicas y privadas del ser humano, la segunda es la utilización de ella para el bien personal y de grupo.


En la sana política (la del servicio comunitario), el bien general prima sobre el particular; en la politiquería no existe el bien colectivo, priman la ganancia y el dinero mal habido (como dirían las abuelas). De ello pueden dar cuenta los contratistas del Mintic, embajadores con coca en el solar de la finca, sobrecostos en los mercados en época de pandemia… en fin, pregúntele de esto al equipo de Gobierno de Duque.


Y avispados para «aprovechar el cuarto de hora», no solo se hacen al poder en el Ejecutivo y el Legislativo, sino que, para darse a conocer y mantenerse en él, invierten dineros (ellos directamente o sus amigos patrocinadores) en la televisión con sus canales privados, en la radio y en revisticas con «afamados y afamadas» periodistas emparentadas con los dueños del dinero, el narcotráfico y las decisiones políticas, sociales y, sobre todo, económicas.