La partida de los Jorges

Por: Walter Aldana. Columnista Pares.


Jorge Ruiz Pacheco fue un dirigente Del Frente Estudiantil Revolucionario Sin Permiso (del cual igualmente hizo parte Guillermo Figueroa asesinado en esa época por el barrio la Esmeralda en Popayán). Líder de los años 80 en la universidad, cuando se preparaba para ser economista; igualmente en lo político y lo social desde su paso por el ejecutivo nacional de Aluchar (organización de izquierda en los 80 y en inicios del nuevo siglo), hasta ahora se consagró al trabajo cooperativo desde SERMUTUAL, y en todos esos espacios y momentos de su vida nos encontramos: él imprimiendo el sello de responsabilidad y vocación y yo entre otros, ayudándole a establecer relaciones para la implementación de sus proyectos en el Cauca.


Jorge Muñoz Fernández, fue personero de Popayán (nuestra ciudad capital), facilitador del diálogo y acuerdo con el M19 para su paso a los escenarios “democráticos”; impulsor de nuevas institucionalidades reconocidas por nuestra constitución, defensor regional del pueblo, docente, asesor, y columnista del diario El Nuevo Liberal, poeta, escritor, bohemio, ser pensante y profundo en sus análisis.


Con los Danieles y los Gustavos, los Jorges tenían mucho en común, creían en la libertad, la música que hace hombres y mujeres libres, apostaban a construir una sociedad más justa, de más oportunidades; últimamente Jorge Ruiz Pacheco a construir economía popular y Jorge Fernández a retratar en sus columnas y poemas las esperanzas de un mejor mañana.


Que partan se entiende que es la ley de la vida, lo que hace brotar con mucho sentimiento lágrimas de mis ojos es que esta maldita pandemia, nos impide acompañarles a su última morada y reencontrarnos con los amigos, las compañeras, abrazar y ser abrazados, sentir el afecto transmitido en el apretón fraterno y la voz de consuelo mutuo.


Partieron el mismo día, dos amigos, dos personas que admiré por su entrega a sus ideales y coherencia con sus escritos. Avancen así como lo hicieron acá en la tierra, vayan preparando la mesa para las tertulias, el compartir de las ideas, la sonrisa plena como la de Fernández o la carcajada de Pacheco, nosotros… llegaremos luego.