¿La Elenoeconomía?



Actualmente se habla de  una investigación asumida por la Fiscalía General de la Nación, que pone en descubierto una posible relación entre empresas mineras,  en este caso la multinacional Sicim con miembros del bloque oriental del ELN, hecho que configuraría un nuevo capítulo en este grupo guerrillero y que bien se podría denominar como la “Elenoeconomía”.

El Ejército de Liberación Nacional, según investigaciones de la Fundación Paz y Reconciliación, en los congresos III y IV hace mayor énfasis en el discurso de la defensa de los recursos naturales, la soberanía nacional y la autodeterminación de los pueblos. Para esto el grupo guerrillero encuentra en el  cobro de extorsiones a empresas mineras, una fuente de financiación.

Los frentes Domingo Laín y José David Suarez, que forman parte del bloque oriental del ELN, con presencia en los municipios de Casanare, Boyacá y Arauca, son quienes se encargan de las vacunas y extorsiones a empresas mineras en estas zonas, según informes de la Fundación Paz y Reconciliación.

De esta manera  el Eln se ha dado a la tarea de extorsionar a empresas dedicadas a la extracción minera, en este caso, las dedicadas a la actividad petrolera, lo que las ha obligado a solicitar vigilancia estatal, a través de efectivos del Ejército Nacional, quienes han desplegado sus tropas con el fin de evitar las voladuras del oleoducto. Sin embargo, por lo amplio de este, se entiende que es imposible lograr que los militares cumplan con este objetivo, porque no existe el suficiente número de soldados para tantas extensiones de tuberías, hecho que ha sido aprovechado por el grupo subversivo para atentar contra la red en múltiples ocasiones.