La campaña del miedo. La guerra contra el fantasma



Tal vez, después de lo ocurrido en diferentes países entre 2015 y 2016 ya no resulta extraño nada en política. Sin embargo, no deja de indignar y sorprender los argumentos, ideas y postulados de algunas campañas presidenciales en Colombia. Lo que se ha visto en las últimas cuatro semanas en actos públicos, comerciales radiales y entrevistas es una guerra de las mentiras, es como si se tratará de una competencia sobre quién dice más mentiras y quién las exagera más. El exvicepresidente Germán Vargas Lleras, después de meses, apareció en público hace algunas semanas, para explicar sus postulados, dijo por lo menos cuatro grandes mentiras. Todas con la intención de causar pánico en la sociedad.


Afirmó, entre otras, que la intención del proceso de paz era llevar preso al expresidente Uribe. En la realidad el modelo de justicia transicional, denominada JEP, producto de las negociaciones de paz entre el gobierno colombiano y las FARC, deja por fuera explícitamente a los expresidentes. Es decir, sus acciones no serán objeto de conocimiento de la Jurisdicción Especial para la Paz. El exvicepresidente Vargas Lleras, también afirmó que la JEP significaba cambiarle el juez natural a los 48 millones de colombianos de un plumazo, algo igualmente falso, ya que esta justicia transicional solo será para los que fueron determinantes en crímenes internacionales en el marco del conflicto armado colombiano. Y por si fuera poco, insinuó que las FARC se iban a tomar el poder, que todo lo del proceso de paz había sido algo así como una cortina de humo, pero que el objetivo era volver a Colombia como Venezuela. Claro, concluyó diciendo qué él era el único capaz de detenerlos.

Por los lados del Centro Democrático, el partido del expresidente Uribe, repite todo lo del expresidente Vargas Lleras, pero van más allá. Se han atrevido a decir que en materia de violencia Colombia está en su peor periodo. Dicen que el proceso de paz no ha servido para nada. Algo totalmente absurdo, falso e ilógico, Colombia desde 2012 ha disminuido los homicidios en un número superior