Línea de tiempo: lo que ha dejado la confrontación armada entre el ELN y el Estado

Por: Luis Eduardo Celis Analista de conflictos armados y de sus perspectivas de superación – Asesor de Pares  


Recientemente, a raíz del bombardeo del Ejército que produjo la muerte de alias ‘Fabian’, comandante del Frente de Guerra Occidental del ELN, este grupo armado anunció que, como respuesta, tensionaría las dinámicas de la confrontación armada: “Hoy el Ejército de Liberación Nacional está de luto y con el corazón adolorido por la muerte del comandante ‘Fabián’ (…). Como muchos otros, el bombardeo realizado fue descomunal sobre el campamento guerrillero, usando de manera desproporcionada la fuerza militar y los explosivos. Queda el registro gráfico de lo acontecido. (…) En otras palabras, el gobierno de Duque y el ministro Molano nos han autorizado para usar de manera desproporcionada la fuerza y los explosivos. El Gobierno y los militares no pueden volver a sacar los argumentos sesgados que cuando nosotros usamos los explosivos es terrorismo, pero cuando los usan ellos es legal”.


Frente a estas declaraciones del ELN, el ministro de Defensa, Diego Molano, anunció que se mantendrá la persecución armada en contra de este grupo insurgente: «La comunidad internacional y el pueblo colombiano saben que el ELN es una organización terrorista, narcotraficante y que la responsabilidad de nuestras Fuerzas Militares y de Policía, que representan la legitimidad del Estado es combatirlos. Y lo seguiremos haciendo».


Frente a este recrudecimiento del conflicto que se ha anunciado tanto desde el Estado como desde el ELN, presentamos un breve recuento de algunos hechos que han marcado esta confrontación armada que, por el momento, no ha conducido a ninguna solución estructural o de fondo que permita detener la violencia. Ante esta realidad, el diálogo y las negociaciones parecen ser el único camino viable para una superación pacífica del conflicto.