Líderes y lideresas: un clamor por la verdad en Ginebra

Por: Sergio Saavedra. Redacción Pares


Esta semana está reunido en la ciudad de Ginebra (Suiza) el Consejo de Derechos Humanos, que es un organismo intergubernamental dentro del sistema de las Naciones Unidas compuesto por 47 Estados responsables de la promoción y protección de todos los derechos humanos en todo el mundo. Este Consejo tiene la capacidad de debatir todas las diversas cuestiones temáticas relativas a los derechos humanos y situaciones que requieren su atención durante todo el año. Se reúne en la oficina de la ONU en Ginebra


Tras la avanzada uribista en contra de la oficina de DD. HH. de la ONU en Colombia — alimentada por los sectores más radicales de las toldas uribistas como el caso de Ernesto Macías o de Aberlado de la Espriella—; más de mil líderes y lideresas en Colombia radicaron una misiva para darle un espaldarazo al rol que viene adelantando esta oficina desde hace 23 años en el país, sobre todo, la voz de denuncia a nivel internacional sobre los constantes asesinatos a los diferentes liderazgos que resisten en Colombia.


Esta carta se presenta como un actor clave a tan solo dos días de que Michael Forst, relator para los Derechos Humanos, presente un informe en Ginebra ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.


La arremetida uribista


Vía twitter, Ernesto Macías le envío un mensaje al presidente Duque en el que sentenció que debería cerrase la oficina de DD.HH., ya que, a su juicio, dicha oficina “convertida en guarida con sesgo ideológico pasional”. El discurso del uribismo empieza a develar una justificación de sus anuncios a través de lo que el mismo Duque denominó ‘defender la soberanía institucional’.

Otra de las fichas clave a nivel mediático para el uribismo, el abogado Abelardo de la Espriella, ha abanderado la campaña en contra del papel de la oficia de DD.HH. de la ONU en Colombia. En su más reciente columna de opinión titulada ‘Fuera @ONUHumanRights de Colombia’, el abogado se fue lanza en ristre en contra del representante en Colombia de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH), Alberto Brunori, asegurando que su trabajo está cargado de “mentiras, manipulaciones y valores subjetivos”.

Además, de la Espriella advierte que Colombia es “un Estado de Derecho sólido y cuenta con las instituciones suficientes para propender por la promoción y defensa de los Derechos Humanos. Esta posición, sin embargo, dista no sólo de la posición de los más de líderes y lideresas que apoyaron a la oficina de DD.HH.; sino de los 108 asesinatos de Defensores y Defensoras de Derechos Humanos —documentados por ACNUDH en 2019— lo que configuró un incremento de asesinatos del 50% entre 2018 a 2019.


El panorama que parece molestar al Gobierno


Estas cifras entregadas por el Informe anual del Alto Comisionado de las Nacionales Unidas para los Derechos Humanos, que se publicó el pasado 26 de febrero de 2020, dejan ver, entre otras cosas, que los anuncios del Gobierno Nacional para garantizar la vida de defensores, defensoras, líderes y lideresas que día a día son asesinados en Colombia; han sido insuficientes. Además, el informe señala que el 55% de los hechos victimizantes contra personas defensoras de Derechos Humanos en los departamentos de Antioquia, Arauca, Cauca y Caquetá.


Asimismo, vale la pena traer a colación la recomendación sobre el caso de las medidas de protección:

«Recomienda incrementar el uso de las medidas colectivas de protección, destinando a la Unidad Nacional de Protección los recursos financieros suficientes y estableciendo criterios de corresponsabilidad entre las autoridades nacionales, departamentales y municipales, con el fin de atender las causas estructurales generadoras de violencia. Para lograr este objetivo, incluso podría requerirse el apoyo, con recursos económicos, de la comunidad internacional. Adicionalmente, las nuevas autoridades regionales deberían priorizar las medidas de protección colectiva en sus instrumentos de planeación, tales como los Planes de Desarrollo y los Planes Integrales de Seguridad y Convivencia Ciudadana, asignando recursos suficientes para su completa implementación.”.

¿Qué sigue?


Ahora bien, mala hora para la era Duque es advertida por la preocupación que el mismo Gobierno Nacional y el uribismo han demostrado sobre el informe que presentará Michael Forst, relator espacial sobre la situación de los defensores de los de los Derechos Humanos, el próximo miércoles 4 de marzo. Incluso, la antesala ha estado tensa por cuenta de la reciente revelación de Forst en donde aseguró que el Gobierno Nacional le ha puesto serias dificultades para completar su informe durante 2019.