«Josefina la cantora o el pueblo de los ratones»

Por: Redacción Pares


«Nuestra cantora se llama Josefina. Quién no la ha oído, no conoce el poder del canto.» Así comienza este relato de Franz Kafka, el genial escritor checo que nació en el seno de una familia de clase media judía en 1883, y quien antes de morir a los 40 años le encomendó a su gran amigo, Max Brod, que fueran destruidos todos sus escritos. Brod prefirió conservarlos y publicarlos.


Este relato de Kafka habla de ratones, pero en realidad nos está describiendo al pueblo de los hombres, como sucede casi siempre con sus obras. Desde las primeras líneas se siente que hay un significado más profundo que se esconde tras el sentido literal y tejido con una narración de extraordinario valor literario. El narrador asegura que Josefina es el alma misma del pueblo de los ratones, que su canto se apodera del espíritu de quien lo escucha y sin él la vida sería solo un temblor sin sentido.


En un primer momento tal vez no se sabe si está hablando del poder sobrenatural de la música o si está haciendo un retrato al fresco del engaño colectivo, de la facilidad que tenemos los seres humanos de dejarnos seducir irracionalmente. Puede ser una alegoría del destino humano: ser arrojados, como una camada de ratones a cumplir fatalidades laborales y económicas, por ejemplo. Sin más preámbulos, Pares presenta este cuento de Kafka Josefina la cantora o el pueblo de los ratones. Que lo disfruten.