Jesús Antonio Bejarano: un mártir de la paz

Por: Germán Valencia. Instituto de Estudios Políticos, Universidad de Antioquia. Columnista Pares.

El 15 de septiembre de 1999, el campo de la investigación para la paz en Colombia sufrió uno de los más duros golpes de su corta historia. Ese día fue asesinado el profesor emérito de la Universidad Nacional de Colombia Jesús Antonio Bejarano Ávila. La muerte del destacado docente se produjo en el momento en que entraba a dar clases, a las afueras del edificio del Doctorado de Economía. El mismo espacio donde décadas atrás se habían formado como economista (entre 1968 y 1972) y donde había ejercido labores administrativas como director del Departamento de Economía y decano de la Facultad de Ciencias Económicas.


El asesinato de ‘chucho’, como le decían sus amigos, se dio en una época de intenso dolor. Justo, un mes después de haber caído su amigo, profesor de cátedra y mediador de la paz, Jaime Garzón (el 13 de agosto de 1999).


Cinco meses más tarde de haber sido asesinado de forma muy similar, en el Campus de la Universidad de Antioquia, el profesor y director del Instituto de Estudios Regionales (Iner), Hernán Henao Delgado (el 4 de mayo). Y un año y tres meses después de ser liquidado otro gran profesor de la Universidad Nacional, Eduardo Umaña Mendoza (el 18 de abril de 1998).


Estos cuatro docentes, además de tener en común el haber sido asesinados a finales del siglo XX y ser víctimas de la guerra, fueron ciudadanos que mantuvieron durante toda su vida la esperanza de poder crear las condiciones para construir un país en paz. En esta columna quiero destacar la vida de Jesús Bejarano. Deseo hacer