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Gobierno y ELN: habrá cese al fuego hasta el 5 de febrero

Por: Katerin Erazo, Periodista



Este 29 de enero marcó el fin del cese al fuego bilateral entre el Gobierno Nacional y el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Sin embargo, en una sorpresiva y estratégica movida, ambas partes anunciaron el acuerdo para prorrogar el actual cese al fuego hasta el 5 de febrero, prolongando así las negociaciones de paz que tienen lugar en La Habana, Cuba.


El sexto ciclo de diálogos, que comenzó el pasado 22 de enero, se centró en la extensión del cese al fuego como punto crucial de las discusiones. El ministro de Defensa, Iván Velásquez Gómez, se sumó a la mesa de negociación durante el fin de semana, consolidando la importancia de este proceso para ambas partes.


En un comunicado conjunto, la delegación del ELN expresó: "Teniendo en cuenta que el día de hoy, 29 de enero de 2024, expira el CFBNT, se dará continuidad hasta el día 5 de febrero de 2024 en las condiciones del Acuerdo N.º 10 del 9 de junio de 2023 y de los Protocolos que lo han regido". Esta prórroga, inicialmente planeada para comenzar el 30 de enero, se discutió en medio de tensiones y desafíos.





La decisión de extender el cese al fuego se produce después de que el ELN se comprometiera, durante la quinta ronda de negociaciones en diciembre en México, a suspender los secuestros con fines de rescate. Sin embargo, a pesar de este compromiso, la efectividad del alto al fuego ha sido objeto de controversia.


El ministro de Defensa, Iván Velásquez, quien ha respaldado la búsqueda de una Paz Total por parte del Gobierno, también ha expresado críticas sobre la voluntad de negociación tanto del ELN como de la disidencia de las antiguas FARC, conocida como Estado Mayor Central (EMC). Su participación en las negociaciones abrió la puerta a esperanzas sobre la posibilidad de una prórroga, considerando las denuncias sobre el impacto real del cese al fuego en algunas regiones y los reclamos de connivencia entre la fuerza pública y otros grupos armados para atacar al ELN.


A pesar de que el acuerdo de cese al fuego en agosto del año pasado contribuyó notablemente a disminuir la violencia, el Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (CERAC) reportó un cambio preocupante en diciembre. Tras 118 días sin incidentes violentos atribuidos al ELN, se registraron asesinatos y secuestros en Chocó y Cauca.


Datos en poder del Gobierno Nacional, revelados por el medio de comunicación La W, confirmaron acciones armadas del ELN durante los últimos seis meses, incluso durante el periodo del cese al fuego. Hubo al menos 43 homicidios, 35 secuestros, 12 confinamientos de comunidades, 14 presencias armadas, 2 acciones terroristas y 2 hostigamientos, resultando en la muerte de un militar. Arauca se posiciona como el departamento más afectado, seguido por Cauca, Nariño, Norte de Santander y Chocó.


A continuación, se mostrará una gráfica elaborada por la Línea Paz, Posconflictos y Derechos Humanos de la Fundación Paz & Reconciliación (Pares) sobre las acciones del ELN en 2023 y en enero de 2024


Matriz de seguimiento de Pares


Camila Fernández, investigadora de la Línea Paz, Posconflicto y Derechos Humanos de Pares, detalló la representación gráfica de las acciones llevadas a cabo por nuestra fuente propia, una matriz que registra las actividades armadas analizadas. Estas acciones abarcan el período desde enero de 2023 hasta enero de 2024, siendo los números de abajo correspondientes a los meses del año. La categorización incluye acciones como combates o enfrentamientos, que involucran choques con grupos armados ilegales, ataques a la fuerza pública y agresiones a la población civil.


La investigadora señaló que, a partir de agosto (mes 8), se observa una tendencia a la baja en las acciones armadas realizadas por el ELN. Notablemente, el cese al fuego ha tenido un impacto positivo en la reducción de hostilidades hacia las fuerzas del Estado. Específicamente, se destaca que el ataque a la Fuerza Pública es la acción que ha experimentado el mayor éxito con el cese al fuego.


Desde agosto, solo se registró un ataque a la Fuerza Pública, y desde septiembre hasta enero no se ha reportado ninguna incidencia en este sentido. En consecuencia, se puede concluir que el ELN está cumpliendo con la disposición del cese al fuego en lo que respecta a estas acciones.


No obstante, Fernández subraya que hay otras acciones que el ELN continúa llevando a cabo, como los enfrentamientos (representados por la línea azul en la gráfica). Estos enfrentamientos pueden involucrar al Estado Mayor Central o al Clan del Golfo y, aunque no están pactados en el cese al fuego, su frecuencia también muestra una tendencia a la baja desde agosto. Estos combates generan victimizaciones, como desplazamientos y confinamientos, impactando directamente a la población civil. A pesar de ello, es importante señalar que el enfrentamiento con disidencias no se considera una violación del cese al fuego.


Fernández explicó que ciertas prácticas como secuestros, extorsiones e intimidaciones continuaron hasta el quinto ciclo de negociaciones, cuando se acordó que el ELN renunciaría al secuestro con fines extorsivos como práctica de financiación. Estas acciones, que persistieron hasta el quinto ciclo, indican que aún hay un camino por recorrer para afinar las prácticas en el marco del cese al fuego.


Por esta razón, en líneas generales, se puede afirmar que el Cese del Fuego ha tenido un impacto positivo en la disminución de las acciones del ELN. La explicación de este descenso, según Fernández, radica en la ausencia de ataques a la fuerza pública por parte del ELN desde septiembre. Esta medida ha demostrado ser la más exitosa de todas las acciones emprendidas durante los Ceses al Fuego. Sin embargo, persisten enfrentamientos y combates con otros grupos armados, lo cual sigue afectando a la sociedad civil. Es importante señalar que estos conflictos ya mostraban una tendencia a la baja desde junio, antes incluso de la implementación del Cese, a pesar de algunos picos registrados en abril y junio.


Adicionalmente, los ataques a la población civil presentan temas polémicos aún no definidos en las mesas de diálogo. Un ejemplo destacado es el secuestro, un tema sensible que solo fue acordado hasta el final del quinto ciclo. En el sexto ciclo se espera la implementación de medidas que no solo protejan a la fuerza pública, ya considerada un éxito del cese, sino que también resguarden a la población civil. Estas medidas podrían incluir la prohibición de secuestros con fines extorsivos, buscando reducir la extorsión a la sociedad civil, especialmente en áreas con presencia del ELN.


Es fundamental destacar que la protección de la sociedad civil no solo debe limitarse a ceses entre grupos ilegales y la fuerza pública. Camila Fernández sugiere la necesidad de reducir los enfrentamientos entre el ELN y el Estado Mayor Central, ambos en cese al Fuego. Esto implica no solo acuerdos con los grupos y el Estado, sino también entre los propios grupos ilegales para disminuir los conflictos que resultan en altas tasas de desplazamiento y confinamiento.


Un informe de la Línea de Posconflicto de Pares del año pasado revela que, del 100% de secuestros registrados, solo el 10% es atribuible al ELN. El fenómeno del secuestro está en aumento, pero la responsabilidad recae principalmente en la delincuencia común, representando cerca del 80% de los casos, mientras que el 11% se atribuye al Estado Mayor Central. Es esencial tener en cuenta estos datos para entender la complejidad de la situación y abordar las distintas dimensiones del problema. Ver: (Secuestro: desafío de la Paz Total)


Considerando la extensión de los cinco días adicionales al cese al fuego, Camila Fernández subrayó que es probable que estos cinco días estén siendo dedicados a discutir las acciones que se adoptarán durante la prórroga de seis meses del cese. En este periodo, posiblemente se están analizando los informes por parte de las delegaciones presentes en la mesa, tanto del ELN como del Gobierno, así como el informe de la misión de verificación que ha supervisado de manera meticulosa los ceses. Esto explica la actual tregua de cinco días.


Nos encaminamos hacia una extensión del cese por seis meses, y estos cinco días adicionales son precisamente para evitar un vacío entre el cierre del cese y la conclusión de las conversaciones. Se espera que, con el cierre de esta mesa de diálogos, el principal progreso sea la presentación detallada del balance del cese al fuego, proveniente de fuentes oficiales y del mecanismo de monitoreo y verificación, que es esencialmente la misma mesa de diálogos.


Después de este balance, se anticipa avanzar en las acciones que regirán el cese en los próximos seis meses. Hasta ahora, se sabe que el secuestro ha sido incluido como una acción prohibida durante el cese. Sin embargo, se espera que la mesa debata la posibilidad de incluir acciones como enfrentamientos con grupos armados ilegales, así como la extorsión y el reclutamiento infantil de niños, niñas y adolescentes.

 

Si la mesa llega a aceptar acciones que afectan a la sociedad civil, no solo a la fuerza pública, Fernández señaló que podríamos tener el cese más prolongado en la historia. Los seis meses actuales ya representan el periodo más extenso en la historia de los diálogos con el ELN. Si se llega a este punto, alcanzaríamos un cese de un año posiblemente, contando los seis meses transcurridos y si dejan otros seis meses de prórroga. Esto se convertiría en un paso significativo hacia un proceso de paz con bases sólidas, demostrando una genuina voluntad de paz y la intención de reducir el impacto del conflicto armado en la sociedad civil.


El futuro del cese al fuego permanece incierto, ya que es uno de los puntos en discusión en el sexto ciclo de negociaciones entre el Gobierno y el ELN. Por otro lado, las delegaciones tienen un plazo de unos días para abordar otros temas cruciales. En cuanto a la participación de la sociedad civil, que ha sido activa a través del Comité Nacional de Participación y de numerosos encuentros desde 2023, se acordó la finalización de las sesiones sectoriales y territoriales, con aproximadamente 20 aún pendientes.


Se estableció que estas iniciativas culminarán su fase de diseño en abril del próximo año, junto con la creación de la Red Nacional de Participación. Además, se llevará a cabo una amplia difusión y pedagogía sobre el Plan Nacional de Participación. Otro acuerdo relevante fue la formación de ocho zonas críticas de acciones humanitarias y una comisión de la mesa de diálogos para coordinar planes de atención y transformaciones sociales en esos lugares.


En medio de este complejo panorama, la sociedad colombiana espera con cautela el desenlace de las negociaciones, consciente de los desafíos que enfrenta el país en su búsqueda de una paz duradera.

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