¿Fast Track en el gobierno de Gustavo Petro?

Por: Camilo Díaz Suárez, Investigador nacional

Línea de Investigación en Democracia y Gobernabilidad


El fin de semana el senador y próximo presidente del Senado, Roy Barreras, propuso un mecanismo similar al Fast Track para que durante el primer año del presidente Gustavo Petro se puedan tramitar los proyectos legislativos y reformas clave para su proyecto de gobierno.


Luego de decir que no sería el Fast Track utilizado durante el primer año tras la firma del Acuerdo de Paz para su implementación, esta propuesta causó polémica, porque desde sectores de oposición se considera que sería un instrumento para imponer los programas de Gustavo Petro sin una discusión adecuada en el Congreso.


A la esperar de si Gustavo Petro logra agrupar sectores políticos en el Congreso que le aseguren mayorías, la propuesta de Barreras se plantea como una forma para darle celeridad a la discusión de los proyectos de ley radicados por el gobierno.


¿Qué fue el Fast Track?


El Artículo 4 del Acto Legislativo 01 de 2016 estableció, con la finalidad de ofrecer garantías de cumplimiento al Acuerdo de Paz entre la guerrilla de las FARC y el Gobierno Nacional, un Procedimiento Legislativo Especial para la Paz con varios criterios específicos. Este procedimiento conocido como Tránsito Rápido o Fast Track, buscaba un trámite ágil y abreviado de los proyectos de acto legislativo y proyectos de ley necesarios para la implementación del Acuerdo de Paz.


El procedimiento de Tránsito Rápido planteó que el tránsito entre el debate en comisiones constitucionales conjuntas de Senado y Cámara, y su votación al debate en plenaria del Senado y en plenaria de la Cámara, fuera de ocho (8) días y que las votaciones solo fueran de aprobación o no de todo el texto. Sumado a ello, a los proyectos de ley tramitados por este procedimiento se les otorgó un trámite preferencial, teniendo prelación para su discusión en el orden del día sobre cualquier otro asunto.


En cualquier caso, los proyectos de ley aprobados por esta vía tenían control de constitucionalidad para su sanción presidencial. Además, el Artículo 1 del Acto Legislativo 01 también determinó una duración de 6 meses para la vigencia del Procedimiento Legislativo Especial para la Paz, con una posibilidad de prórroga de otros 6 meses.


Si bien el procedimiento en 2016 causó debates sobre su constitucionalidad, la Corte Constitucional dio en ese año su visto bueno, pese a que el mecanismo de refrendación del Fast Track era por vía popular.


¿El Pacto Histórico está proponiendo un Fast Track?


Un mecanismo similar es el que estaría evaluando la bancada del Pacto Histórico en el Congreso, en cabeza de Roy Barreras, pero no igual, ya que el Fast Track fue un instrumento extraordinario para contribuir a implementar el Acuerdo de Paz. En este caso, el instrumento no tendría aplicabilidad, puesto que las reformas planteadas por Gustavo Petro no tienen algún carácter excepcional.

Ante esto, el mismo Gustavo Petro sostuvo que por Fast Track se referían al mensaje de urgencia que puede utilizar un presidente para acelerar la discusión y trámite de un proyecto de ley radicado en el Congreso.



En este caso, cabe mencionar que el Artículo 163 de la Constitución Política le otorga al presidente de la República el poder de solicitar el trámite de urgencia a cualquier proyecto de ley, lo que implica que este deba ser decidido en la Cámara donde se encuentre, en un plazo de 30 días. El mensaje de urgencia implica también que el proyecto tiene prelación en el orden del día sobre cualquier otro asunto.


Pese a esta aclaración que hizo Gustavo Petro, Roy Barreras sostuvo que las reformas del próximo gobierno “requieren recursos, son un reto enorme del que sin duda estará orgulloso el nuevo Congreso si cumplimos con ese mandato. Para hacerlo se requiere meter el pie en el acelerador, estamos estudiando jurídicamente un mecanismo que no es el Fast Track que usamos en la construcción de la institucionalidad de la paz”.


Sin que implique algún mecanismo excepcional como el Fast Track, se propondría un procedimiento enmarcado en la Ley 5 de 1992 sobre el reglamento del Congreso, en el cual se pueden realizar sesiones conjuntas en las comisiones constitucionales y en las comisiones económicas. De igual forma, se impulsaría que, para debatir las reformas, se hagan plenarias simultáneas en Senado y Cámara.


Sin embargo, de acuerdo a Roy Barreras, esos cambios que no implican ninguna modificación son un “nuevo Fast Track”, refiriéndose a una mayor velocidad en el trámite de los proyectos de ley.

El objetivo del nuevo gobierno es conseguir que sean tramitadas en la primera legislatura las cinco grandes reformas que tiene planteadas el gobierno de Gustavo Petro: la tributaria, de la salud, de la educación, la política y a la justicia, en caso que algunas de ellas sean tramitadas vía Congreso.

Vale la pena recordar que en campaña, Gustavo Petro sostuvo que decretaría un estado de emergencia para atender el problema del hambre en Colombia, impulsando algunas reformas por esta vía. Como recogió la Fundación Paz & Reconciliación (Pares), el estado de emergencia económica, social y ecológica es


“uno de los tres tipos de estados de excepción que contempla la Constitución colombiana, y según ella puede ser declarado por el presidente, si sobrevienen hechos que perturben, o amenacen con hacerlo de manera inminente, el orden económico, social y ecológico del país o que impliquen una calamidad pública. Este estado le permite al presidente dictar decretos con fuerza de ley, durante máximo treinta días y puede declararse únicamente tres veces al año. Los decretos tienen control automático de la Corte Constitucional”.

Ante este escenario aún queda incertidumbre acerca de cómo el gobierno de Gustavo Petro tramitará las grandes reformas que plantea. A la espera de ver si logra consolidar el “Gran Acuerdo Nacional” que le permitiría adelantar estas reformas en el Congreso, este sería el escenario en el que los cambios propuestos por Roy Barreras empezarían a regir con mayor celeridad. Sin embargo, también falta esperar si Gustavo Petro se decantaría por decretar el estado de emergencia y, así, impulsar alguna(s) reforma(s).