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Espacios de reincorporación sí son territorios de paz

Por: Daniela Quintero. Redacción Pares


Los llamados Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (ETCR), creados a partir del Acuerdo de Paz con la exguerrilla de las Farc para capacitar a los excombatientes en la reincorporación a la vida civil e impulsar proyectos productivos comunitarios son territorios de paz, más no de guerra, tal como lo ha señalado el expresidente y actual senador Álvaro Uribe.


Uribe Vélez ha expresado en medios de comunicación que en dichos ETCR se promueve el narcotráfico y asimismo se utilizan para guardar armamento. Sin embargo, esto estigmatiza los espacios de los exguerrilleros que le apostaron a la paz, tras la dejación de más de 8.000 armas.


En entrevista con la W Radio, el congresista indicó que efectivamente no todos los excombatientes se han apartado del proceso y por lo tanto muchos continúan concentrados en los espacios de reincorporación, pero según fuentes de la Fiscalía, ya hay alrededor de 5.000 disidentes de esa guerrilla.


“En muchos de esos campamentos no aparece sino el 20% de las personas y hay informes de la Fiscalía sobre estos temas (…) y sobre armas en esos campamentos”, aseguró.


La Fundación Paz y Reconciliación-Pares había expresado la “absoluta irresponsabilidad del senador” al insinuar que en estas zonas se utilicen como espacios de guerra. Allí viven cientos de niños con sus familias.


Dos iniciativas comunitarias de reincorporación


En el municipio de Silvia, Cauca, específicamente en el Resguardo de Tumburao, se están llevando a cabo tres proyectos “bioproductivos” de la mano de Misión ONU Colombia. Así lo señaló la comunidad, que en primer lugar conformó una cooperativa con alrededor de 447 personas para llevar a buen puerto estas propuestas.


“Queremos demostrar que queremos trabajar, queremos generar empleo y ser referente para el país y las comunidades”, dijo Henry Ortiz Dagua, exguerrillero de las Farc y supervisor del proyecto Aguacate Hass, uno de los más ambiciosos de la reincorporación económica.


De acuerdo con el informe de Pares “Cómo Va la Paz”, en el Norte del Cauca existe una reconfiguración acelerada de grupos armados ilegales producto, en gran medida, al repliegue de las Farc hacia los ETCR y de la imposibilidad del Estado colombiano para consolidar su institucionalidad en el territorio.


En ese sentido, los municipios en los cuales se ha incrementado la presencia de combatientes que no se acogieron al Acuerdo son Miranda, Corinto, Suárez, Morales, Caldono, Cajibío y Santander de Quilichao. Sin embargo, en Silvia hay presencia de un grupo armado proveniente del extinto frente 3 de las Farc del cual no se tienen mayores datos.


En paralelo, los proyectos de reincorporación continúan gracias al fondo europeo para la paz, pero hay preocupación porque los ETCR tienen un tiempo límite para ser habitados.


De todas maneras, los exguerrilleros continúan trabajando por la construcción de paz por medio de sus proyectos. “Para nosotros es un orgullo porque una cosa es lo que uno habla y lo que está escrito en el papel y otra cosa es verlo en realidad, y es un orgullo. Cualquier cosa que llegue a este proyecto y que vaya avanzando para nosotros es positivo”, agregó Ortíz, quien coordina todo el tema relacionado con el campo y el manejo de personal.


“Se fue un tiempito en la formulación del proyecto, en que lo aprobaran, y empezamos a trabajar el primero de marzo. Vamos a completar ya tres meses aquí (en Silvia) haciendo lo que es adecuación del terreno”, expresó.


Ortiz también mencionó que toda la comunidad quiere trabajar fuertemente para llegar a producir sus productos con miras a ser empresarios. Además, aseguró que quieren generar empleo y ser referente para el país y para las comunidades en proyectos productivos.


En Antioquia avanzan más de 20 proyectos


La Misión de Verificación de Naciones Unidas han acompañado el proceso de reincorporación de los excombatientes de Farc en la vereda de San José de León en el municipio de Mutatá, Antioquia, donde avanzan 21 iniciativas productivas, una de ellas la construcción de un “camino de paz”, que es la construcción de una vía que conecte con otras zonas aledañas.


“Tengo un niño que hace pocos días nació y estamos en la casa trabajando. Gracias a Dios tenemos un techito donde no nos mojamos y estamos ahí trabajando. Construido por nosotros mismos con la renta básica que nos da el gobierno, o las organizaciones estamos ahí trabajando y echando para adelante”, contó Alberto Ruíz Rodríguez, excombatiente Farc a la Misión de Verificación.


Según expresó, se trasladó con su familia a Mutatá desde la zona veredal de Gallo del municipio de Tierralta, Córdoba porque en esa zona no estaba apta para trabajar y no tenían las condiciones adecuadas.


En el ETCR Gallo, en Tierralta, Córdoba, la tierra se resistía a producir. Según el organismo, más de 40 excombatientes de Farc y sus familias se trasladaron en octubre del año pasado a un nuevo Punto de Agrupamiento en la vereda La Fortuna, en Mutatá para avanzar en su proceso de reincorporación social y económica.


“Estamos trabajando un lote de tierra que conseguimos entre todos los excombatientes y aquí estamos trabajando en un proyecto de la placa huella. Para mi hijo sueño lo mejor, que tenga un futuro que este proceso siga adelante que no se dañe, que nos dejen trabajar y ver crecer al niño”, expresó el excombatiente.


Para Maribel Rodríguez, tesorera del proyecto de turismo esta es una gran oportunidad para mejorar la economía. “Ahora muy contenta por los cambios que se ven, esto antes era un monte, un piedrero muy feo y se le da una transformación muy bonita. Sí hay una tranquilidad, sí pasa que yo me puedo acostar tranquila, que puedo descansar. (…) Sí se siente que hay paz”, aseguró.


Ferley Rodríguez, representante de las Farc en la Cooperativa La Fortuna también habló sobre el proyecto de piscicultura en el territorio. Tienen nueve estanques: cuatro estanques de levante y engorde, y los otros se utilizan para hacer el proceso de alevinaje de Tilapia Roja, Cachama, y Bocachico.


“Este proyecto aquí tiene la capacidad de unos 14.000 a 15.000 animales. Como no hemos estado haciendo una cosecha escalonada, hemos sacado de uno, dos o tres estanques siempre hemos sacado a 400 a 500 kilos”, contó.


El producto lo venden a restaurantes e incluso a la misma comunidad y a las zonas aledañas. Con lo cual se fortalece el mismo proyecto.


Así como los anteriores, hay diversos proyectos productivos por parte de los excombatientes de las Farc que hoy están comprometidos con la paz, el desarrollo de sus territorios y con la participación política local, pese a que el actual gobierno vaya a paso lento con la implementación del pacto de paz.

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