El sueño uribista de acabar con el sistema judicial

Por: Daniela Quintero. Redacción Pares

El representante a la Cámara, Álvaro Hernán Prada, del partido de gobierno Centro Democrático radicó este martes un proyecto de Acto Legislativo en el Congreso de la República que busca modificar la Carta Magna de 1991 y en consecuencia avalar el referendo como mecanismo de anulación a las decisiones que deje en firma la Corte Constitucional.


Este miércoles se conoció que el congresista Prada, quien ha sido llamado por la Corte Suprema de Justicia a indagatoria por soborno y fraude procesal en un caso de falsos testigos, tuvo la iniciativa de presentar este proyecto que facultaría a los ciudadanos y ciudadanas para derogar una sentencia del máximo tribunal de justicia.


“Lo que sí es cierto es que la guardiana de la Constitución en algunas ocasiones, -sentimos los colombianos- ha pasado la raya y en lugar de proteger ha dejado vulnerables los derechos humanos”, expresó Prada en Caracol Radio.


Según explicó, este sería un parágrafo adicional al artículo 377 de la Constitución que estipula el derecho ciudadano para que en la eventualidad de que el Congreso avale una ley, un acto legislativo que afecte los derechos fundamentales, los ciudadanos y ciudadanas puedan mediante el referendo derogar esa ley o esa norma constitucional.


Asimismo, comentó que a pesar de que algunos sectores han rechazado esta propuesta, este no es un mecanismo fácil de cumplir y casi que tiene que haber un ánimo nacional. El procedimiento es el siguiente: dirigirse a la Registraduría, solicitar el referendo -en este caso para anular una sentencia si se ha afectado un derecho fundamental-, y en seis meses recoger el 5% del censo electoral que equivale un poco más de 1’800.000 firmas


“Casi que es necesario que sea un sentimiento nacional o si no se quedan con la intención, eso no es simplemente que a alguien se le ocurrió algo y salió a recoger unas firmas, ese procedimiento es bastante largo”, agregó Prada.


Y manifestó que el Centro Democrático es respetuoso de la institucionalidad y no puede ser visto esto contra la Corte Constitucional, sino que supuestamente se le quiere dar al pueblo colombiano, una herramienta para ir a las urnas.


“A veces nos sentimos manicruzados, no hay un mecanismo distinto para que el ciudadano tenga la posibilidad de hacer una acción de acuerdo con lo que está pensando, en este caso, contrario a lo que está pensando la Corte, y en este caso es ampliar la facultad y vuelvo y digo no es fácil”, apuntó.


Los tres sueños del Centro Democrático


El subdirector de la Fundación Paz & Reconciliación-PARES, Ariel Ávila dijo que el Centro Democrático ha demostrado básicamente tener tres grandes sueños en contra del sistema judicial en Colombia.


El primero es destruir el sistema judicial colombiano para que no investiguen al expresidente y actual senador Álvaro Uribe Vélez, ni a varios de los militantes del partido de ellos investigados por la Corte Suprema. En ese sentido, han anunciado que quieren presentar un referendo por el cual están recogiendo firmas para acabar con las altas cortes y crear una sola.


El otro sueño que tienen es que, si no lo logran bajo el referendo del periodista uribista Herbin Hoyos, se avale esta reforma de Álvaro Hernán Prada. “En lo fundamental es dar un golpe de Estado a la Corte Constitucional, ir arrinconándolos y cuando ese proyecto esté pasando al final de los debates, le van a meter los ‘paragrafitos’ para adicionar que esto sea una constituyente y reformar todo el sistema judicial”, insistió Ávila.


Y lo tercero que han soñado es acabar con la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), tribunal de justicia transicional creado a partir del Acuerdo de Paz con la exguerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC); y con el cual el Centro Democrático ha tenido rencillas políticas.


En 2017 las senadoras Paloma Valencia y María Fernanda Cabal presentaron proyectos de ley en el marco del artículo 377 y también para tumbar tres actos legislativos que tenían que ver con la implementación del acuerdo de paz, sin embargo, no llegaron a buen puerto.


En últimas habrá que esperar si este proyecto prospera en el Congreso. Pero todo indica que ni siquiera todos los miembros del Centro Democrático lo apoyan, y mucho menos las otras bancadas de los partidos tradicionales y de oposición.