El nuevo mapa político colombiano

Por: León Valencia, director – Pares


Hay un nuevo marco jurídico, una realidad nueva y rostros distintos en la oposición política colombiana. En contraste hay una repetición, una triste repetición, en el gobierno nacional. El pulso está servido. Tendremos cuatro años muy movidos. Quizás el resultado final sea un fortalecimiento de la democracia colombiana y una alternación política novedosa, o puede resultar que se fortalezcan las peores tendencias del populismo.


El Estatuto de Oposición con su derecho a réplica y con algunas garantías especiales para los partidos independientes y de oposición, le ha dado una nueva dinámica a la política colombiana. Esto se vio claramente en la elección de las mesas directivas del Congreso y en el debate sobre las objeciones que el presidente Duque le hizo a la ley reglamentaria de la Justicia Especial para la Paz. La voz de la oposición está resonando con fuerza en el parlamento y en el país.


Se debe también a que hay una nueva realidad, una nueva relación de fuerzas. Las élites políticas tradicionales se han dividido en torno a la paz y a la nueva agenda de derechos de la sociedad contemporánea, y la izquierda ha saltado de la marginalidad al protagonismo con una votación de más de ocho millones en las elecciones presidenciales y la conquista de una gran bancada parlamentaria.