El nefasto y absurdo artículo 5



Después de un duro y agresivo debate se aprobó el Acto Legislativo para la Paz. En él se dan las facultades extraordinarias para el presidente, que en todo caso no podrá emitir leyes estatutarias u orgánicas y mucho menos reformas constitucionales. También se crean un procedimiento legislativo especial y un Plan plurianual de inversiones para la paz, que tal vez es el artículo más importante del acto legislativo, ya que significa la asignación de recursos para las zonas más afectadas por el conflicto armado. Además se permite el blindaje constitucional del acuerdo final de La Habana, es decir, lo firmado será considerado un Acuerdo Especial en los términos del convenio de Ginebra.

El último artículo aprobado, introducido a última hora en la Cámara de representantes, dice que todos los instrumentos del Acto legislativo sólo operarán tras la refrendación popular del Acuerdo Final. Es en este punto donde nos concentraremos.

Este último artículo a primera vista parece maravilloso, pues habla de una votación popular que será una consulta al constituyente primario. Sin embargo, de fondo este artículo es nefasto para la implementación del proceso de paz. Dos son los argumentos. Hasta el momento se tiene previsto que una vez se firme el acuerdo de paz, comenzará un período de 60 días, en los cuales las FARC se dirigirán a las diferentes zonas de ubicación. Cerca de 80 estructuras de las FARC se ubicarán en algo así como 30 puntos, los cuales aún no se han acordado entre las partes.

Luego de terminada la concentración se tenía previsto comenzar la dejación de armas progresiva. Es decir, 60 días después de la firma, con las FARC ya concentradas, una primera zona dejaría las armas, a los 15 o 20 días