El lío de las empanadas ¿autoridad sin criterio?

Por: Daniela Quintero. Redacción Pares


En estos días se abrió un intenso debate en la opinión pública. Un joven fue multado por la Policía de Bogotá con 883.000 pesos por comprar una empanada en una venta callejera. Hay dos posiciones frente a este hecho, unos sostienen que la aplicación del Código de Policía por parte de la autoridad contra el joven comprador de empanadas fue arbitraria e injusta, mientras otros defienden la dura sanción que se le aplicó, y consideran que está acorde a lo estipulado en dicha normatividad, es decir, que como afirma el presidente Duque “El que la hace, la paga”.


Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas DANE, en el país la proporción de personas que sobreviven económicamente por medios informales en las 13 ciudades y áreas metropolitanas fue del 46,9% para el trimestre octubre – diciembre 2018. La informalidad laboral es un aspecto que profundiza la inequidad y compromete la estabilidad de los sistemas de pensiones.


Las normas que regulan el espacio público


En el artículo 140 del nuevo Código de Policía, expedido en 2016, hay dos normas que hacen referencia a la utilización del espacio público. La primera de ellas señala que “ocupar el espacio público en violación de las normas vigentes” iría en contra de la ley.