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El gobierno del silencio: ¿el cambio es con las mujeres

Por: Nataly Triana Guerrero, Investigadora Nacional

Línea Democracia y Gobernabilidad


Las agendas en materia de género han sido secundarias en el gobierno de Gustavo Petro, pese a que fueron sus principales apuestas durante la campaña presidencial. Prueba de esto ha sido la poca relevancia que ha generado al interior del gabinete los nombramientos de funcionarios, servidores públicos y/o asesores del gobierno que han sido señalados por ser presuntamente responsables de distintas Violencias Basadas en Género, entre estos se destacan Víctor de Currea Lugo y Pedro Santana.

Algunos de estos nombramientos se han caído debido al ejercicio ciudadano de distintas mujeres y organizaciones feministas, no obstante, los llamados de atención dados por parte de este sector de la sociedad civil han demostrado ser irrelevantes para el gobierno de Petro, ya que nuevamente aparece en el sonajero el nombramiento de Hollman Morris como director de RTVC, quien en la actualidad tiene una denuncia archivada ante la Fiscalía General de la Nación por violencia sexual.

Aunque periodistas como Jorge Eduardo Espinosa señalan que el gobierno se encuentra en búsqueda de la persona para este cargo y que el presidente Petro quisiera que fuera ocupado por una mujer, el gobierno no ha desmentido o confirmado por el momento esta información. Así mismo, tampoco ha procurado pronunciarse sobre el lobby que el mismo Morris ha propiciado para insinuar su posible nombramiento.

A esto se le suma el silencio que ha tenido el presidente sobre las denuncias por acoso y persecución presentadas por parte de algunas militantes a la dirección de la Colombia Humana, partido político que integra la coalición de gobierno y del cual hace parte el presidente Gustavo Petro. De acuerdo con fuentes de prensa, estos hechos victimizantes se han dado debido al ejercicio político de algunas mujeres y sus principales responsables serían miembros de esta misma colectividad.

Tampoco el gobierno se ha pronunciado sobre la denuncia instaurada ante la Fiscalía General de la Nación por parte de algunas mujeres contra un militante de la Colombia Humana por amenazas y hostigamiento. Esta denuncia es sumamente importante, ya que sus denunciantes pertenecen a un sector crítico de la izquierda en torno a las agendas feministas y de género del nuevo gobierno.

Ministerio de la Igualdad, viviendo en el limbo

El gobierno del cambio se había comprometido desde su campaña a trabajar por una vida libre de violencias contra las mujeres, pero al día de hoy ha guardado silencio sobre las denuncias por VBG que involucran a uno de los partidos de gobierno y algunos funcionarios, servidores y/o asesores. Pero esta no es la única falencia que tiene el gobierno alrededor de las agendas de género, ya que su principal promesa con las mujeres, el Ministerio de la Igualdad, es una cartera que se encuentra en riesgo de quedar como un saludo a la bandera.

El Ministerio de la Igualdad es una cartera que, aunque en la campaña por la presidencia se suscribió inicialmente a las agendas de mujer, se ha ido ampliando con el tiempo a todas las poblaciones que han sido históricamente excluidas. Esta cartera que fue aprobada en diciembre del año pasado y sancionada en enero de este año, ha causado mucha preocupación por la ausencia de financiación, lo que impediría en efecto que tuviera un impacto real sobre la vida de las distintas poblaciones que involucra, las cuales son alrededor de 14 grupos según lo descrito por la ley.

Por el momento, el único dinero con el que cuenta esta cartera proviene de la Ley de Adición Presupuestal, la cual estipula que 1,78 billones de pesos cubriría a distintos programas y carteras con fines sociales, entre los que se encuentra el Ministerio de la Igualdad. La imposibilidad de poder asignar más recursos previo a esta ley se debe a que esta cartera no existía cuando se aprobó el Presupuesto General de la Nación del 2023. Conforme a fuentes de Manifiesta, de estos 1,78 billones de pesos solamente se destinarán 500.000 millones de pesos para esta cartera. Lo que según este medio significa que tendría inicialmente una de las asignaciones presupuestales más pequeñas del gobierno.


Debido a esta pequeña asignación presupuestal, el gobierno en el Plan Nacional de Desarrollo había creado el Fondo para la Igualdad y la Equidad, el cual permitirá inicialmente robustecer la asignación presupuestal mediante las asignaciones del Presupuesto General de la Nación, aportes de otras entidades públicas, donaciones y recursos de cooperación nacional e internacional con el propósito de respaldar los programas y proyectos que ejecutaría está cartera.


No obstante, este fondo fue hundido en las comisiones económicas del Congreso de la República, siendo así el único de los 17 fondos que se contemplaron en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) que no logró ser aprobado. La razón fundamental de esto se debe, según los congresistas de la oposición, a la ausencia de claridad sobre la destinación de los recursos. No obstante, el motivo también puede obedecer a un voto castigo por parte de este sector político debido a la postura inflexible del gobierno nacional con la reforma a la salud.

Frente a la destinación de recursos, Valentina Enciso, coordinadora de Acción Política de Artemisas, señala que se debe tener presente que el Congreso de la República no tiene entre sus funciones determinar el cómo ejecutar esta cartera, ya que está función pertenece al sector administrativo de la rama ejecutiva. Sin embargo, esta fue una de las razones fundamentales por medio de las que este sector político no solamente hundió la reforma, sino que también sustentó una demanda en contra de la creación del ministerio.

Teniendo en cuenta que el hundimiento de este fondo corresponde principalmente a una acción de la oposición y que no es competencia del legislativo determinar el cómo ejecutar esta cartera, parte de esta victoria de la oposición se dio también en parte a la incapacidad del gobierno para poder defender la necesidad de un fondo dedicado al ministerio, cuando existen múltiples programas en distintas carteras y otras entidades del Estado dedicadas a las mismas poblaciones que la ley contempla en la creación del Ministerio de la Igualdad. En la actualidad existe en el país un reto de carácter ideológico para comprender lo que significa la desigualdad y los mecanismos a través de los cuales podría llegarse a la igualdad mediante la nueva cartera.

A esta ausencia de financiación se le debe agregar una falta de urgencia y relevancia, ya que se percibe que el Ministerio de la Igualdad no es una prioridad, en comparación con otras agendas como la Paz Total, la reforma a la salud, la reforma pensional, entre otras. Mientras el gobierno nuevamente intenta buscar la manera de asegurar recursos adicionales para esta cartera por medio del PND, el tiempo para la reglamentación y asignación de recursos se hace cada vez más corto, pues desde la sanción de esta cartera se tienen seis meses para asegurar el funcionamiento, tiempo que se cumple en junio de este año.

La paridad como respuesta

La paridad del gabinete ha sido la respuesta de Gustavo Petro frente a las críticas que han cuestionado los compromisos del gobierno con las agendas de género debido al nombramiento de presuntos agresores.


Esta serie de hechos confirma que el gobierno de Gustavo Petro no ha priorizado las agendas de género, pero en particular que nunca comprendió lo que significaba convertirse en un gobierno que se nutre de las perspectivas feministas y anti patriarcales, tal y como se comprometió en su programa de gobierno. Por el momento, para Gustavo Petro las agendas de género están reducidas a la paridad al interior de su gabinete, dejando de lado que esta es una base desde la cual se debe avanzar como punto de partida y no como meta.

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