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El Estado Mayor Central anuncia la creación de un nuevo bloque: ¿un retroceso para la Paz Total?

Por Katerin Erazo, Periodista



Foto tomada de: El Colombiano


En medio de la creciente tensión entre el Gobierno nacional y el Estado Mayor Central de las disidencias de las FARC (EMC), una nueva figura insurgente emerge en el panorama colombiano. Esta organización, que se autodenomina el Bloque Central Comandante Isaías Pardo, anuncia su formación como respuesta a la ruptura del cese al fuego y busca consolidar su presencia en cuatro departamentos estratégicos.


Bajo el liderazgo de alias Marlon Vásquez, quien encabezará esta nueva estructura, el Bloque Central Comandante Isaías Pardo se posiciona como una respuesta directa y en solidaridad con el bloque occidental comandante Jacobo Arenas, ante lo que califican como una "gran ofensiva militar" anunciada públicamente.




Iván Jacobo Idrobo Arredondo, conocido también como Marlon Vásquez, figura como uno de los hombres más cercanos a alias Iván Mordisco, el máximo comandante del EMC. Anteriormente, había sido designado como jefe del Comando Coordinador de Occidente, que operaba en los departamentos de Nariño, Cauca y Valle, precisamente donde se suspendió el cese al fuego pactado en medio de los diálogos de paz entre la guerrilla y el Gobierno del presidente Gustavo Petro.


Según el portavoz de la nueva estructura, la formación de este bloque responde a la escalada de violencia contra las disidencias por parte del Ejército y a la suspensión del cese al fuego con el bloque occidental Jacobo Arenas. "Como respuesta y en solidaridad", argumenta el portavoz en un comunicado difundido ante las cámaras.


En su declaración, Vásquez compara la suspensión del cese al fuego con momentos históricos de la guerrilla, que han llevado a replantear su estructura desde su fundación. Destaca eventos como la ofensiva militar contra 48 campesinos en mayo de 1964, la ruptura de los diálogos del Caguán en febrero de 2002 y el anuncio de operaciones militares contra el comandante primero Armando Ríos en 2016.


A pesar de afirmar que llevan dos años planeando la formación del nuevo bloque, el EMC atribuye su conformación principalmente a la ruptura parcial del cese al fuego, ordenada por el Gobierno tras una arremetida violenta de la organización contra comunidades indígenas en Cauca.


Este nuevo bloque, compuesto por al menos cinco frentes nuevos, según la organización, buscará consolidar la presencia del grupo armado en los departamentos de Valle del Cauca, Huila, Tolima y Quindío. Llevará el nombre de Isaías Pardo, en honor a uno de los miembros de las organizaciones campesinas que dieron origen a las FARC a mediados del siglo pasado.

En un mensaje dirigido a las comunidades y diversos sectores de la sociedad, el líder insurgente promueve "iniciativas de organización" con el objetivo de "mejorar las condiciones de vida" en los departamentos mencionados anteriormente.


Aunque expresan su disposición para continuar con las conversaciones con el Gobierno Nacional, se informa que el EMC se encuentra en discusiones internas para tomar una decisión frente a la mesa de diálogos. "Nuestra voluntad de paz se mantiene intacta, siempre convocaremos a la salida menos dolorosa del conflicto social y armado en Colombia: la solución política", afirma Vásquez.


Según Paola Marín, investigadora de la Línea Paz, Posconflicto y Derechos Humanos de la Fundación Paz & Reconciliación (Pares), la creación del Bloque Central Isaías Pardo surge en respuesta al recrudecimiento de las acciones emprendidas por el Gobierno Nacional contra el bloque Jacobo Arenas, cuyas actividades se concentran principalmente en el Valle del Cauca y el Norte del Cauca. Esta dinámica se enmarca también en la suspensión del cese al fuego en dichos territorios. Marín mencionó que este retroceso representa un desafío significativo para el proceso de paz, especialmente para aquellas estructuras que han mostrado inconformidad frente a estas acciones.


Además, destacó que con la suspensión del cese al fuego, se observa una reconfiguración del posicionamiento territorial de las FARC. Aunque aún no se puede determinar si ha habido un aumento en su estructura o en sus filas, es importante señalar que esto también implica una demostración de fuerza en estas regiones.


La investigadora subrayó la preocupación por la presencia de jóvenes en las filas del bloque central, ya que esto se suma a las denuncias sobre el reclutamiento de niños y niñas en estos territorios. Esta situación representa una clara violación al Derecho Internacional Humanitario (DIH) y no está en consonancia con lo acordado en el cese al fuego, lo que implica una violación del mismo. Por lo tanto, es crucial abordar este tema con cuidado y seguir de cerca la presencia de menores en estas filas.


Cabe resaltar que el pasado 28 de marzo el Gobierno y el Estado Mayor Central (EMC) anunciaron que se prepararán para una reunión extraordinaria que se llevará a cabo del 3 al 6 de abril en San Vicente del Caguán, Caquetá.


Este encuentro, el primero tras la suspensión del cese al fuego decretado por el presidente Gustavo Petro, surge como respuesta a los ataques de estructuras del Bloque Occidental a la población indígena en Toribío, Cauca.


Según fuentes cercanas a la mesa de diálogo, se espera que durante este encuentro se revisen algunas actividades del cronograma de las negociaciones, que continúan activas a pesar de la suspensión regional.


La reunión del 8 al 10 de abril podría ser crucial para avanzar en las transformaciones territoriales acordadas en el cuarto ciclo de diálogos. Además, se espera que se aborden temas relacionados con la reciente confrontación entre el presidente Petro e Iván Mordisco, líder de la disidencia, que ha puesto en vilo la continuidad de las negociaciones.


En el cuarto ciclo de diálogos, se lograron algunos avances, incluida la aprobación de siete documentos clave. Entre ellos destaca el Acuerdo Especial sobre Transformaciones Territoriales en Caquetá, Meta y Guaviare, que contiene más de 50 acciones y actividades para impulsar la paz en estas regiones históricamente afectadas por la presencia de las FARC.


Uno de los puntos más polémicos abordados en el acuerdo es la situación del colegio "Gentil Duarte", ubicado en la zona rural del municipio de San Vicente del Caguán. Se espera que en la reunión del 8 de abril se discuta la figura de formalización de este colegio internado, así como otros aspectos relacionados con la educación y el desarrollo en la región.

 

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