El Eje Cafetero: la reacomodación y la resistencia

Por: Laura Fajardo, Asistente de Investigación Línea de Investigación en Democracia y Gobernabilidad

Los departamentos de Antioquia, Caldas, Quindío y Risaralda constituyen el ‘Eje Cafetero’, y aunque entre los departamentos comparten rasgos sociales, culturales y políticos, cada uno tiene dinámicas electorales distintas. Quizá, uno de los rasgos políticos que comparten son sus raíces conservadoras, reflejadas en el hecho de ser una de las regiones cuna del ‘uribismo’.

Participación regional, en la lucha contra el abstencionismo

En las pasadas elecciones la participación del electorado en el Eje Cafetero coincidió con las dinámicas nacionales de participación: menor asistencia en las elecciones legislativas y un incremento para las elecciones presidenciales, tanto en primera como en segunda vuelta.

- La participación en las elecciones legislativas


Según cifras de la Misión de Observación Electoral, la reducción en la participación de esta región coincidió con la reducción nacional del 4% de la participación frente a los mismos comicios de 2018. Las razones pueden ser múltiples y podrían, también, coincidir con las explicaciones que se encontraron a nivel nacional: la crisis económica causada por la pandemia de Covid-19 y las dificultades para la posterior reactivación económica, sumadas las consecuencias del Paro Cívico de 2021.

Gráfico No. 1

Elaborado por: Línea de Investigación en Democracia y Gobernabilidad. Fundación Paz & Reconciliación (Pares). Fuente: Registraduría Nacional


A pesar del incremento en el censo poblacional en los cuatro departamentos de la región, la participación se redujo, siendo Quindío el departamento menos participativo en estas legislativas de 2022, con el 44,67% de participación; además de ser el departamento con la mayor reducción de participación en comparación a 2018.


Esta disminución en la participación podría atribuirse al descontento generalizado en Quindío, ocasionado por el caso de corrupción de la exgobernadora Sandra Hurtado y su pareja sentimental, Cesar Augusto Pareja, conocido como ‘Toto’, quienes, entre 2012 y 2015, presuntamente, habrían incurrido en la celebración de contratos sin el cumplimiento de requisitos legales.


Recientemente, la exgobernadora fue acusada formalmente por la Fiscalía ante la Corte Suprema de Justicia y aunque ya había sido absuelta por la Procuraduría en 2017, Sandra Hurtado volvió a ser investigada por el ente de control cuando era candidata a la Cámara de Representantes por Quindío, avalada por el partido Cambio Radical, investigación que desencadenó en una destitución e inhabilidad de 12 años para la exgobernadora.


- Las cifras de las elecciones presidenciales


Gráfico No. 2

Elaborado por: Línea de Investigación en Democracia y Gobernabilidad. Fundación Paz & Reconciliación (Pares). Fuente: Misión de Observación Electoral (MOE)


Distinto a las elecciones legislativas, la participación para las elecciones presidenciales sí incrementó. Tanto en la primera como en la segunda vuelta, el departamento que más acudió a las urnas fue Caldas, en contraste con Antioquia, el que menos votó. Aunque los cuatro departamentos aumentaron su participación de primera a segunda vuelta, los incrementos fueron mínimos.


Si se compara y analiza con otras regiones que registraron un mayor incremento de participación en la segunda vuelta, este pequeño incremento en la participación puede atribuirse a la ausencia de un candidato del uribismo en la contienda de segunda vuelta, siendo este un territorio tan seguidor del expresidente.


Gráfico No. 3

Elaborado por: Línea de Investigación en Democracia y Gobernabilidad. Fundación Paz & Reconciliación (Pares). Fuente: Registraduría Nacional


Cabe mencionar que durante las jornadas tanto legislativas como presidenciales, la Fundación Paz & Reconciliación (Pares) no registró en sus reportes hechos vinculados a delitos electorales o de violencia que afectaran el óptimo desarrollo de las elecciones en el Eje Cafetero.


¿A quienes le votaron en el Eje Cafetero?


En las elecciones legislativas la región cafetera se ha caracterizado por ser políticamente conservadora y votar, hasta hace poco, a los partidos más tradicionales: el Partido Conservador, el Partido Liberal, el Centro Democrático y, en menor medida, los partidos de La U y Cambio Radical.

Sin embargo, desde las elecciones locales de 2019, el Eje Cafetero parece atravesar por una serie de cambios en los rasgos electorales, pues las dinámicas partidistas tradicionales han ido cambiando y los partidos ya no son, nominalmente, el centro del tarjetón electoral. En cambio, han sido desplazados, parcialmente, por coaliciones partidistas y movimientos significativos de ciudadanos.

En las elecciones locales de 2019, de las cuatro gobernaciones a elegir, tres lograron la gobernación por coaliciones partidistas y de las cuatro alcaldías de ciudades capitales (Medellín, Manizales, Armenia y Pereira), las cuatro lo lograron mediante coaliciones o movimientos significativos. Ninguno de los cuatro alcaldes elegidos contaba con el aval de un solo partido tradicional.


Este cambio no necesariamente representa una transformación en las ideas políticas de los votantes, pues parte importante de las coaliciones sigue estando conformada por los partidos tradicionales mencionados, pero sí es posible identificar variaciones en las dinámicas que hasta el momento se daban en la región. El reflejo más claro de esto son los resultados de las elecciones presidenciales, tanto en primera como en segunda vuelta.


- El voto regional en las elecciones legislativas


Este cambio también se hizo visible en las elecciones legislativas de 2022, en donde los partidos tradicionales tuvieron algunas pérdidas importantes: el Partido de la U pasó de tener 2 curules en 2018 a quedarse sin ninguna curul en la región para la Cámara de Representantes en 2022.

En el Eje Cafetero la pérdida de votos más visible la tuvo el Centro Democrático, que pasó de tener 10 curules en 2018, a quedarse con 5 en 2022; seguido por el Partido Conservador que tenía 5 curules en 2018 y pasó a tener 4 en 2022; y Cambio Radical, que tenía 3 curules en 2018 y pasó a tener 2 en 2022


Aunque siga siendo una región conservadora en términos políticos, también hay un intento por parte de los sectores alternativos por llegar a espacios de representación y lo han logrado, de forma paulatina y diferenciada en cada uno de los departamentos de la región.


Es posible ver estos cambios con más detalle en cada uno de los departamentos. En Antioquia, el departamento de la región con mayor potencial electoral, y por esto uno de los que más curules en la cámara de representantes define (17), hubo cambios importantes en estas elecciones legislativas. El Centro Democrático, partido insignia del uribismo y el más fuerte en Antioquia, pasó de tener 7 curules a 5 en ese departamento.


Esta pérdida representa una diversificación en la Cámara de Representantes por Antioquia, pues estos lugares, otrora del Centro Democrático, puede decirse que fueron ganados por personas como Daniel Carvalho, avalado por el partido Verde Oxígeno de la Coalición de la Esperanza, y las dos curules de la lista del Pacto Histórico: David Toro y Susana Gómez.


Gráfico No. 4

Elaborado por: Línea de Investigación en Democracia y Gobernabilidad. Fundación Paz & Reconciliación (Pares). Fuente: Registraduría Nacional


Mientras tanto, en Caldas se hace tangible el asunto de las coaliciones arriba mencionado: mientras que en 2018 las cinco curules posibles se quedaron todas en manos de los partidos tradicionales, cada uno con una curul, en 2022, tres de las cinco curules quedaron a nombre de coaliciones o movimientos significativos de ciudadanos, como Gente en Movimiento, en cabeza de Mauricio Lizcano y quienes alcanzaron la mayor votación en el departamento para la Cámara de Representantes.


Gráfico No. 5

Elaborado por: Línea de Investigación en Democracia y Gobernabilidad. Fundación Paz & Reconciliación (Pares). Fuente: Registraduría Nacional


En Quindío, a pesar de ser el departamento de la región en el que menos se votó para las legislativas, las tres curules sí se quedaron en cabeza de partidos tradicionales como el Partido Liberal y Cambio Radical.


Gráfico No. 6

Elaborado por: Línea de Investigación en Democracia y Gobernabilidad. Fundación Paz & Reconciliación (Pares). Fuente: Registraduría Nacional


A su vez, Risaralda es otro ejemplo en el que no solo ganaron las coaliciones, sino que ganó la coalición de centro izquierda: ‘Alternativos’, conformada por el Partido Verde y el Polo Democrático, ganó dos curules que en 2018 fueron del Partido Conservador y el Centro Democrático, alcanzando, además, que Carolina Giraldo sea la primera mujer representante a la cámara por ese departamento.


Gráfico No. 7

Elaborado por: Línea de Investigación en Democracia y Gobernabilidad. Fundación Paz & Reconciliación (Pares). Fuente: Registraduría Nacional


- El voto regional en las elecciones presidenciales


Las elecciones presidenciales confirmaron que el Eje Cafetero sigue siendo políticamente conservador. En primera vuelta, el ganador fue Federico Gutiérrez, sobre todo en el centro y sur de Antioquia, así como el norte de Caldas.


En contraste, el Bajo Cauca Antioqueño votó a favor de Gustavo Petro y el sur de la región, en los departamentos de Risaralda y Quindío, el ganador fue Rodolfo Hernández.


Mapa No. 1

Elaborado por: Línea de Investigación en Democracia y Gobernabilidad. Fundación Paz & Reconciliación (Pares). Fuente: Registraduría Nacional


Con la derrota de Federico Gutiérrez, Antioquia y su caudal electoral eran un territorio en disputa para la segunda vuelta, configurándose como una zona gris propicia para disputar electoralmente.


Gustavo Petro ya contaba con el respaldo de los liberales en Antioquia y hechos como la destitución del alcalde de Medellín Daniel Quintero y el establecimiento de la sede de campaña de Francia Márquez en la capital antioqueña, pusieron a la campaña del Pacto Histórico en el mapa cafetero, para bien o para mal. Los objetivos del petrismo en la región eran primordialmente conquistar el voto de los abstencionistas y el de las mujeres que vieran un peligro en la figura masculina que Rodolfo Hernández se empeñó en construir.


Por otra parte, el apoyo de Mauricio Lizcano y ‘Gente en Movimiento’ en Caldas también fueron un espaldarazo para el candidato presidencial del Pacto Histórico, apoyo al que se sumó el recién electo representante, Santiago Osorio. En Risaralda, Carolina Giraldo, de la coalición ‘Alternativos’ manifestó su apoyo a la candidatura de Gustavo Petro y Francia Márquez.


Por la campaña de Rodolfo Hernández no se conoció de apoyos importantes que se sumaran a su campaña en el Eje Cafetero. El diputado Camilo Gaviria en Caldas públicamente anunció su respaldo, aunque se desconoce qué tanto caudal electoral pudo haber recogido el diputado.

Días antes de la segunda vuelta, las encuestas revelaban un estrecho margen entre Gustavo Petro y Rodolfo Hernández en el Eje Cafetero, revelando que estarían al 49% y al 51% respectivamente.

Estos fueron los resultados para la segunda vuelta:


Mapa No. 2

Elaborado por: Línea de Investigación en Democracia y Gobernabilidad. Fundación Paz & Reconciliación (Pares). Fuente: Registraduría Nacional


Es notable el triunfo de Rodolfo Hernández en toda la región, gracias a un crecimiento electoral en Antioquia y Caldas. Sin embargo, el endose de votos de Federico Gutiérrez al candidato Hernández no fue absoluto, y en cambio se registraron municipios antioqueños en los que la participación disminuyó.


Por otra parte, municipios del Bajo Cauca Antioqueño que votaron por Gustavo Petro en la primera vuelta, aumentaron considerablemente su participación a favor del candidato, incremento que sin duda alguna contribuyó para su triunfo electoral.


¿Y los clanes del Eje Cafetero?


Los clanes políticos de la región son diversos y se concentran a nivel departamental en partidos e intereses diferentes. Para esta campaña electoral, se conoce que, de los clanes antioqueños renombrados, Julián Bedoya apoyaba la candidatura de Gustavo Petro, mientras que ‘Los Paolos’, en cabeza de la senadora Paola Holguín, hicieron público su apoyo a Rodolfo Hernández, aunque éste desde el inicio de la campaña a segunda vuelta rechazó el apoyo de la colectividad uribista.


Mientras tanto, en Risaralda, el electo senador Juan Merheg se sumó a las decisiones del Partido Conservador y apoyó en primera vuelta la candidatura de Federico Gutiérrez y se abstuvo de revelar su apoyo político en segunda vuelta. Este camino también lo tomó Juan Pablo Gallo, importante figura en la región por el Partido Liberal.


Sin embargo, con las nuevas adhesiones parlamentarias al electo presidente Gustavo Petro, tanto Merheg como Maya serían parte de la bancada de gobierno. Al cierre de esta nota, Merheg, junto con otros senadores del Partido Conservador, solicitaron a las directivas del Partido sumarse a la bancada de gobierno, noticia que está por confirmarse.



Por otra parte, la adhesión de Mauricio Lizcano a la campaña del Pacto Histórico le permitió, a la fecha, ser parte del equipo de empalme entre en entrante presidente Petro e Iván Duque. De esta forma, podría pensarse que los clanes políticos de Caldas y Risaralda y sus respectivos representantes en el Congreso, ya hacen parte de la bancada de gobierno.


El futuro: los respaldos regionales a Gustavo Petro y el movimiento político regional de cara al 2023


La victoria electoral de Gustavo Petro y Francia Márquez reacomoda el panorama político nacional. En el Eje Cafetero el electo presidente se enfrenta al hecho de contar con respaldos políticos, pero no con el apoyo de la población en general, que votó masivamente en contra de su candidatura.

La entrante presidencia se enfrenta al reto de tender puentes y afianzar la relación con el electorado cafetero y para esto resultará clave lo que pueda suceder o no con el “Pacto Cafetero”. La bonanza del café y su posterior declive siguen siendo un tema por considerar en la búsqueda por la reactivación económica regional y nacional.


La propuesta de Gustavo Petro que busca la reactivación de dicho pacto puede constituirse como una idea atractiva para la ciudadanía cafetera, que, hasta la fecha, no lo respalda ampliamente. El presidente entrante también propone para la región el fortalecimiento del sector textil, la búsqueda de soluciones a los problemas mineros en Antioquia y el renacimiento del Eje Cafetero como región productiva y generadora de empleo.



Por otra parte, el próximo año se celebran los comicios para elegir autoridades locales y en el Eje Cafetero, aunque aún no se conocen nombres, sí se van perfilando algunas renuncias que pueden tornarse en candidaturas. En el Concejo de Medellín ya renunciaron dos concejales del Centro Democrático: Simón Molina y Albert Corredor, este último renunció a su curul y a su pertenencia al partido, luego de tener algunas diferencias con sus compañeros de bancada por las opuestas posiciones frente al alcalde de Medellín, Daniel Quintero.


Mientras tanto, en Caldas se vive una renuncia masiva de miembros del Partido de la U que para la contienda electoral de 2023 prefieren seguirle los pasos a Mauricio Lizcano y a ‘Gente en Movimiento’. El diario local La Patria cuenta once renuncias a la colectividad que, sin duda, parece estar desapareciendo en la región.


Por el momento, es prematuro anunciar ventajas o desventajas, pero sin duda las elecciones de 2023 pueden representar cambios, considerando el viraje político que tiene la dirección presidencial y que puede desencadenar réplicas a nivel nacional o, por el contrario, despertar reacciones conservadoras y de derecha.