El conejo que quiere hacerle Cárdenas a la Paz



Todo parece indicar que el Ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, no sólo quiere pasar a la historia como uno de los ministros más cuestionados por temas de corrupción al llevar una racha de 12 años de cuestionamientos: estuvo en el escándalo de Dragacol, luego Reficar y ahora de Isagén, con las subastas de uno. Además, fue el encargado de repartir toda la mermelada de los cupos indicativos para las elecciones de 2014; es decir, un digno representante del Partido Conservador. El Ministro también quiere pasar a la historia como el hombre que le hizo conejo a las regiones más pobres del país y que más han sufrido el conflicto armado y la violencia en general.

La semana pasada en la votación del acto legislativo para la paz, por medio del cual se crean los instrumentos jurídicos para la implementación y el desarrollo normativo de los acuerdos de paz, el Partido Conservador, sin aclarar nada, ni debatir, se sumó a la postura de Cambio Radical y el Centro Democrático. Básicamente estos tres partidos no sólo se van a convertir en obstáculo para aprobar este acto legislativo, sino que se han ensañado contra el artículo tres, el cual fue incluido por el Partido Verde y busca crear un Plan de Inversión para la Paz.

La situación es la siguiente. La gran diferencia del actual proceso de paz entre el gobierno y las FARC, con los procesos de paz anteriores como los del M-19, la Corriente de Renovación Socialista o el EPL, es que esta vez se contempla o se buscará superar las causas estructurales del conflicto. Esto significa que habrá un postconflicto nacional, donde se trabajaran los temas de estatuto de la oposición, reformas electorales, reformas legales a la participación política, institucionalidad para temas de tierras y nuevas formas de interlocución entre el gobierno nacional y la oposición. Pero también existirá un postconflicto regional, es decir, se deberán hacer inversiones importan