Descentralización: de nuevo al banquillo

Foto: Colombia Plural

Por: Claudia Carrión y Camilo Andrés Peña, Línea Democracia y Gobernabilidad


Han pasado treinta y dos años desde el inicio del proceso descentralizador en nuestro país y los resultados hasta el momento parecen agridulces, ¿habrá llegado el momento de una gran reforma al proceso?

Antes que nada, debe resaltarse la importancia del proceso de descentralización, reforma que surge en medio de la apertura del Estado de los años 80 y buscaba poner fin a una gran oleada de protestas sociales de las décadas de los 70 y los 80. Además, se pretendía mejorar la provisión en la prestación de servicios sociales básicos: educación primaria y media, salud, alcantarillado y saneamiento. En teoría, la descentralización busca acercar al Estado al ciudadano, es decir, mejorar la democracia desde lo local.

En los últimos años de la década de las 80 e inicios de los 90, el país vivió una verdadera euforia descentralista, en la que se aumentó el flujo de recursos destinados a las entidades territoriales y se proclamó la elección popular de las autoridades locales. La descentralización cobró tanta importancia que quedó plasmada, junto con el principio de autonomía de las entidades territoriales, en la Constitución Política de 1991.

Este espíritu llegó a su fin a finales de los 90 e inicios del Siglo, periodo que coincide con la crisis económica y con la crisis fiscal de las entidades territoriales. A partir de entonces, se inicia un proceso de recentralización, que como primera medida decreta la reducción de los recursos de transferencias a las entidades territoriales destinados a financiar la política social local. El siguiente paso fue el recorte de las facultades de estas entidades para gestionar sus recursos. Es decir, se limitó la autonomía local para decidir sobre la administración de dineros públicos. La imposición de competencias a través de leyes ordinarias y la expedición de una avalancha de regulaciones, son ejemplos de las formas en la que se recortó la autonomía local.