Buscar

Darío Acevedo y su obstinación por negar el conflicto armado

Por: Daniela Quintero. Redacción Pares

El senador del Polo Democrático, Iván Cepeda, decidió citar al actual director del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), Darío Acevedo Carmona, a un control político en el Congreso para que explique, por qué desconoce el conflicto armado y, cómo incide este punto de vista en la memoria oficial.


A principios de febrero el presidente Iván Duque nombró a Acevedo, historiador y profesor emérito de la Universidad Nacional y acérrimo opositor al acuerdo de paz, como nuevo director del CNMH, lo cual desató el rechazo de varias organizaciones de Derechos Humanos y de la sociedad civil.


Y es que Acevedo en varias ocasiones ha hostigado el trabajo realizado en la anterior administración de esa institución, y ha señalado que no existió el conflicto armado, que los falsos positivos no fueron una política de Estado y, por consiguiente, ha deslegitimado a las víctimas de este flagelo.

Por eso, Acevedo deberá informar cuál es la postura del CNMH- bajo su dirección-respecto a las ejecuciones extrajudiciales, más conocidos como “falsos positivos” que dejaron alrededor de 10.000 víctimas, según organizaciones de DD.HH.


“Venimos de una historia de largo conflicto armado en la que se ha venido construyendo una memoria con las víctimas desde la sociedad colombiana para establecer no solamente la verdad, o las verdades de ese conflicto sino para reparar a las víctimas y a la sociedad colombiana”, expresó Cepeda.


En ese sentido, es preocupante desconocer ocho (8) años de trabajo de construcción de la memoria, que tiene el objetivo de recoger todas las voces, pero en especial la de las víctimas del conflicto armado.


“Nos parece incomprensible que quien dirige en CNMH desvirtúe, haga esfuerzos por debilitar ese relato y por poner asuntos en discusión que están superados ya en ese debate que ha tenido la sociedad colombiana sobre la violencia y sobre el conflicto armado en Colombia”, agregó el congresista.


Y expresó que por todas esas razones ha decidido citar a Acevedo a control político con el fin de cuestionar de manera rigurosa el enfoque y la firma con la que él está dirigiendo dicha institución que nació en 2011 en el marco de la Ley 1448.


Por su parte, este fin de semana, Acevedo señaló para el periódico El Colombiano que no desestima el trabajo del anterior grupo, e independientemente de “si uno está de acuerdo o no con lo realizado por la dirección anterior bajo el mando del doctor Gonzalo Sánchez ese es un punto de vista, es parte del conocimiento. Lo que queremos aclarar es que no es el único punto de vista, ni es el definitivo”.


¿Qué implica este desconocimiento?


La Fundación Paz & Reconciliación-PARES habló con Natalia Escobar Sabogal, psicóloga, magister en antropología social y candidata a doctora en literatura de la Universidad de los Andes, quien además ha dirigido proyectos relacionados con la memoria y las narrativas de excombatientes.

Para Escobar “es gravísimo porque cuando dices no hay conflicto armado, estás diciendo ‘no hay víctimas’, cuando dices no hay conflicto armado dices ‘hay terrorismo o hay crimen organizado’, entonces estás diciendo ‘no hay víctimas de un conflicto social y armado histórico”.


Además, estas apreciaciones frente a un evento histórico que ha atravesado la vida de los colombianos y colombianas durante décadas implican la negación de las causas estructurales que produjeron el conflicto armado colombiano.


“¿Cuáles son? el abandono del Estado, la pobreza, las condiciones sociales y un Estado que implanta unas políticas centralizadas”, agregó la experta.


Otro problema de afirmar que no hubo conflicto social y armado es decir que todo está bien, que solamente se trata de unos vándalos, y de eso no se trata. Se trata de entender que hubo unas causas estructurales que produjeron el conflicto y unos grupos que se organizaron al margen de la ley, especialmente con unas ideas e intenciones de confrontar esas condiciones del Estado.


“Lo gravísimo es entonces que la memoria histórica pierde relevancia y pierde el marco de justicia transicional que exige que se haga una verdad sobre las diferentes formas de violencia en el marco del conflicto, resaltó Escobar.


Y al contrario de lo que Acevedo asegura, de que su postura plantea otras memorias, lo que afirma el director del CNMH oficializa una verdad, está haciendo oficial que no hay conflicto. Además, lo que busca la construcción de la memoria es el diálogo con las víctimas para buscar resarcirlas y también a la sociedad colombiana. No sólamente se trata de la verdad o las verdades de ese conflicto, sino reparar y no repetir.


Pero “cuando tú haces oficial una verdad como esta le quitas las posibilidad a las víctimas -que sí existieron- y a los mismos excombatientes de que hagan memoria y que narren las versiones sobre el conflicto”, concluyó.