Crisis minera en el Alto y Medio San Juan

Por: Esteban Andrés Tello Fernández, investigador Universidad Católica de Cali.


Basta un acercamiento a la población de los centros urbanos del Alto y Medio San Juan, en Chocó, para reconocer la carencia de economías alternativas a la minería en el departamento. Las actividades extractivas y el aumento repentino de los ingresos han eclipsado el desarrollo de otros sectores económicos como la agricultura y la industria. Ahora que la renta de la minería empezó a descender, queda en evidencia la falta de planeación y construcción de políticas claras para sacar de la pobreza al Chocó.

Para entender el salto que tiene que dar el departamento, debemos observar las dimensiones de la minería, pues representa el 17% de su economía según cifras del DANE para el 2017. Las exportaciones departamentales en un 70% son de oro, sin embargo, hasta mayo del 2018 habían disminuido 88% frente al año anterior. Estas cifras, que reflejan la grave disminución de la producción aurífera, permiten mostrar la situación que afecta a la zona del Alto y Medio San Juan, cuya economía aún depende de este sector explotado.

Según el DANE, la explotación de minas y canteras representa los siguientes porcentajes del valor agregado municipal por grandes ramas de actividad económica en la región: en Condoto el 40%, en Istmina el 47%, en Medio San Juan el 0.94%, en Novita el 63%, en Río Iró el 88%, en San José del Palmar el 8%, en Sipí el 44%, en Tadó el 28% y en Unión Panamericana el 66%.

Esa preponderancia explica que hoy la principal preocupación de los habitantes de estos municipios sea encontrar alternativas económicas viables que les permita reemplazar los ingresos que genera la minería y disminuir el impacto ambiental de