Crisis en Buenaventura: sobra la angustia y falta el agua potable

Por: Dennis Huffington. Investigador regional Pares-Pacífico


Sin servicio de agua potable, con una red de salud desmantelada, con bloqueos constantes en las vías por la protesta social y con el control territorial ejercido por los grupos armados, así se padecen las consecuencias de décadas de saqueos al erario público y las complicidades entre las autoridades administrativas y la ilegalidad en Buenaventura.


En las últimas dos semanas este escenario de crisis se vivió en todo su esplendor y la ciudad se enfrenta a un panorama desalentador en materia sanitaria y económica.


La pandemia ha puesto en evidencia la profundidad de las desigualdades sociales que, en la cotidianidad, a veces se normalizan pero que en los días recientes no hubo forma de ocultar: la falta de un servicio vital como el agua potable llevó a la angustia a los habitantes de la zona urbana del Distrito y despertó la rabia social de las comunidades que no aguantaron la situación, convirtiendo la calle y las redes sociales en los canales de desahogo, esperando que las lluvias recurrentes del Pacífico paliaran la necesidad.


Y si bien el servicio de agua potable fue restablecida