Construir la paz y cuidar la vida

Por: Luis Eduardo Celis


El gobierno tiene la responsabilidad de liderar a la sociedad colombiana y a su Estado en los enormes propósitos de lograr la Paz Total y avanzar en justicia social, económica y ambiental. Esos son los pilares del programa de gobierno que logró el mayor respaldo ciudadano en las pasadas elecciones y que debe concretarse en un plan de desarrollo y unas políticas publicas que hagan realidad que Colombia puede ser una potencia de vida y no de muerte, como lo ha sido en toda su historia republicana.


Lograr superar tantas exclusiones, inequidades, ausencia de derechos y falta de garantías democráticas para tramitar de manera civilista los conflictos, no es un desafío menor y el presidente Petro bien lo sabe. Nadie está ofertando milagros, pero en medio de esta tarea monumental, sí es posible hacer un ejercicio de gobierno que le marque otro rumbo a la sociedad colombiana y haga las tareas históricas postergadas por un ejercicio del poder que nos deja la sociedad que tenemos con sus enormes déficits. Solo un dato que salió esta semana: de cuatro adultos mayores, solo uno tiene pensión, una realidad de pobreza y falta de derechos para el último tramo de la vida; y si hablamos de derechos de la niñez, de la juventud, de las mujeres, vamos a encontrar las mismas cifras de ignominia.


El gobierno del presidente Petro y la vicepresidenta Francia Márquez debe aterrizar sus ofertas de cambio en el Plan Nacional de Desarrollo, para lo cual han propuesto adelantar cincuenta diálogos territoriales para escuchar la diversidad de voces sociales, gremiales e institucionales, con sus diagnósticos y propuestas de las realidades territoriales.


Este ejercicio de diálogo y escucha en el que participará todo el Gobierno Nacional será sin duda el ejercicio más abarcador de la historia, sin antecedentes, pues todos los gobiernos anteriores se han caracterizado por hacer estos ejercicios de planeación de manera tecnocrática, sin desmeritar la tecnocracia. Pero sí hay antecedentes de este tipo de ejercicios masivos de discusión y formulación de propuestas desde las bases sociales, siendo quizás el precursor el que lideró el Consejo Nacional de Planeación durante la presidencia de Clemente Forero y la Secretaría Técnica de Carlos Córdoba, que denominaron “La Trocha Ciudadana”, sin duda un formidable ejercicio de deliberación ciudadana que se ha venido debilitando en los últimos años y que va a volver a florecer durante este cuatrienio en el que hay un gobierno comprometido con la democracia participativa, la deliberación ciudadana y la construcción de políticas públicas, con protagonismo social y ciudadano.


Darle un nuevo rumbo al país requiere de fuerza social y ciudadana, capacidad de construir políticas públicas para la vida y no para el enriquecimiento de minorías, recursos que hagan viable esas políticas públicas y allí será clave todo lo que se avance en justicia tributaria –lo cual veremos en la reforma en curso– y una enorme persistencia para asumir que los cambios no vendrán de un día para otro y que se requiere una acción transformadora sostenida de décadas.


Construir la paz y cuidar la vid, es el título de un libro que sintetiza un ejercicio académico liderado por el maestro Carlos Mario Perea y la maestra Socorro Ramírez del IEPRI de la Universidad Nacional, en el que se recogen propuestas para el Plan Nacional de Desarrollo. Es un material muy valioso para este momento y que les invito a consultar, allí está la experiencia y el compromiso de un destacado grupo de maestras, maestros y personas comprometidas con una transformación democrática de Colombia, aquí lo pueden consultar:




Estamos en modo formulación del Plan Nacional de Desarrollo y será un gran ejercicio de construcción de propuestas para el cambio que requiere Colombia.


 

*Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad de la persona que ha sido autora y no necesariamente representan la posición de la Fundación Paz & Reconciliación al respecto.