«Con virus o no, los líderes seguimos amenazados»

Por: Daniel Abello, Asistente de investigación. Línea de Conflicto, Paz y Posconflicto Pares.


A lo largo del presente año, la Fundación Paz y Reconciliación -Pares, ha realizado un monitoreo de la situación de la frontera en materia de seguridad y derechos humanos. Es un panorama preocupante al cual debemos ahora adicionar la crisis pandémica del COVID-19 o comúnmente conocido como coronavirus.


Esta situación afecta tanto a actores armados como a la sociedad civil. Tanto así que el pasado 30 de marzo el ELN declaró una tregua de un mes, respondiendo a la contingencia del COVID-19, entregando incluso a tres secuestrados en el territorio del Cauca.


Igualmente, el gobernador del Norte de Santander, Silvano Serrano, adoptó medidas para aumentar la capacidad del departamento fortaleciendo el sistema de salud, proporcionando ambulancias y camas extra en los diferentes hospitales y ESES del departamento.


Sin embargo, la realidad que se vive en el territorio tiende a superar dichas medidas: lo que para la población urbana la cuarentena significa seguridad y reducción en índices de criminalidad, para las poblaciones rurales se traduce en una amenaza latente permanecer en un solo sitio a merced de los actores criminales.