Colombia y Venezuela tienen el desafío del control territorial

Por: Luis Eduardo Celis


Los estados son construcciones de las sociedades, primero hay un esfuerzo social por construir las instituciones y luego vendrán dinámicas porque estas cumplan de manera cabal sus obligaciones: allí está el control político, la acción de los gobiernos, el esfuerzo por tener instituciones que realicen de manera cabal y profesional sus responsabilidades, es un esfuerzo permanente por contar con órdenes sociales, por supuesto democráticos, garantes y promotores de los derechos ciudadanos, en el marco de una legalidad legitima y acatada.


Colombia nunca ha tenido un Estado plenamente legítimo, y, mucho menos, una presencia estatal en el conjunto del territorio; esas son tareas pendientes hasta el día de hoy. Poco a poco hemos ido construyendo un orden de convivencia donde se respete la dignidad humana y sea posible una vida de respeto y protección de derechos, pero aún nos falta mucho.


La rebelión armada y la proliferación de mafias, se dieron y fueron posibles porque el Estado ni era legítimo plenamente, ni lograba el monopolio de la fuerza, algo elemental de un Estado moderno. Hoy por lo menos una quinta parte del territorio colombiano es gobernado por irregulares, como dice mi amigo Álvaro