Cinco claves para combatir el cambio climático

Por: Daniela Vargas Ramírez. Colaborador Pares


En el diario estadounidense The Wall Street Journal se publicó una declaración donde los economistas más importantes del mundo están de acuerdo con un impuesto al carbono.


Entre los participantes se encontraban 27 economistas laureados, 4 ex presidentes de la Reserva Federal, 15 ex presidentes del Consejo de Asesores Económicos, 2 ex secretarios del Departamento de Tesorería de los Estados Unidos (EE. UU), y otros 3401 economistas estadounidenses –que firmaron más adelante. Esta declaración fue organizada por the Climate Leadership Council.


Bajo la premisa de la importancia del cambio climático y la necesidad de una pronta respuesta a ello, guiados por principios económicos, estos economistas recomendaron las siguientes políticas:


Cinco claves para reducir la emisión de carbono


1. El impuesto al carbono es la estrategia más económica y eficiente para reducir sus emisiones a una escala y velocidad necesaria. El impuesto al carbono enviaría señales para la regulación de precios que llevan, a la mano invisible del mercado, a dirigir a actores económicos a una producción baja en carbono.

2. Este impuesto se debe incrementar anualmente hasta que las metas de reducción en la emisión de carbono sean alcanzadas. Una vez eso suceda, el impuesto debe mantenerse neutro para evitar conflictos y debates sobre el tamaño del gobierno. El incremento constante incentiva la innovación tecnológica y el desarrollo masivo de infraestructura necesaria.

3. Un impuesto lo suficientemente fuerte y con crecimiento constante reemplazaría la necesidad de regulaciones para el carbono que no son tan efectivas. Sustituir regulaciones engorrosas por sistemas de precio promueve el crecimiento económico y brinda seguridad a las empresas para hacer inversiones a largo plazo en alternativas de energías limpias.

4. Para evitar derramamientos de carbono y, en este caso, proteger la competitividad de EE. UU, se debe establecer un sistema fronterizo de regulación del carbono. Este sistema pretende mejorar la competitividad de las firmas norteamericanas que serán energéticamente más eficientes que sus competidores globales. Adicionalmente, será un incentivo para que otros países adopten regulaciones similares.

5. Para maximizar la justicia y la viabilidad política del incremento en los impuestos al carbono, todos los ingresos deben ser devueltos directamente a los ciudadanos a través de un reembolso equivalente de suma global. La mayoría de familias norteamericanas, inclusive las más vulnerables, se verán un beneficio mayor en los dividendos del carbono que en los precios elevados de la energía.

Esta declaración representa un giro en las políticas climáticas de EE. UU. También evidencia el acuerdo más grande entre economistas y elaboradores de políticas sobre la importancia y el beneficio económico, político y social de los dividendos al carbono.


Estas propuestas, sin lugar a dudas, se convierten en una alternativa importante de solución al cambio climático en el mundo.