Chocó una vez más bajo los efectos de la violencia

Por: Laura Cano Periodista – Pares

El Chocó es uno de los departamentos más golpeados por cada uno de los problemas estructurales de Colombia: violencia, corrupción, ausencia estatal, falta de oportunidades, carencia de infraestructura, entre otros. Aún con los pasos —así sean pocos— que se han dado con el Acuerdo de Paz, el Chocó pareciera estar en un capítulo de violencia sin final, pues allí no han dejado de cesar las vulneraciones contra la población. Lo que ha venido ocurriendo desde hace algunas semanas en el departamento es una muestra de ello.

Desde el pasado 13 de agosto, habitantes del Litoral de San Juan (más exactamente de las comunidades de Togoromá Quebrada, Puerto Guadualito, Unión San Juan, Nuevo Pitalito y Loma Alta) alertaron sobre la alta presencia de grupos armados y los constantes enfrentamientos entre miembros del ‘Clan del Golfo’ y el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Esta situación ha llevado a que, en lo corrido de la última semana, cerca de 640 familias, con alrededor de 1.550 personas, se hayan tenido que desplazar a diferentes zonas de los tres municipios afectados. Además, aproximadamente 1.150 personas de los corregimientos de San Miguel y La Unión permanecen confinadas.

“Hasta el momento el desplazamiento se da entre corregimientos, ya que muy pocas familias han logrado salir hasta el municipio de Istmina o hasta la cabecera municipal de Medio San Juan. Sin embargo, advertimos que la situación de desplazamiento en la zona se puede agravar y extender a comunidades vecinas de los municipios de Sipí y Litoral de San Juan”, advirtió a principios de la semana pasada el defensor del pueblo, Carlos Camargo, quien visitó la zona el día viernes.

Durante su paso por los municipios afectados, Camargo dio a conocer la Alerta Temprana de Inminencia 020-21 para los municipios de Medio