Café, rentas ilegales y violencia

Por: Germán Valencia. Instituto de Estudios Políticos, Universidad de Antioquia.

Fredy Chaverra. Politólogo y asesor en temas de paz.


El país está a punto de iniciar su cosecha de café. Desde agosto y hasta noviembre, las distintas regiones cafeteras se enfrentarán a la etapa de recolección del grano. Este es un reto de gran envergadura, pues, además movilizar unos 135.000 recolectores y generar, entre trabajadores directos e indirectos, unos 2 millones de empleos, cubre 853.000 hectáreas destinadas a este cultivo, distribuidas en 606 municipios (alrededor del 60% del territorio nacional).


Para este año, se estima que la producción alcance los 14 millones de sacos. Que a un precio interno por carga de entre $900.000 y $ 1 millón de pesos, representa para la economía el 25% del Producto Interno Bruto (PIB) del sector agropecuario (para el 2019 el valor de la cosecha fue aproximadamente de $7,2 billones).


Ad portas de iniciar la cosecha, el gremio se enfrenta a dos grandes problemáticas: la primera es la crisis sanitaria asociada a la pandemia de la Covid-19, circunstancia que obligará a la adopción de una serie de protocolos y medidas de bioseguridad en toda la cadena de producción y comercialización