Breve análisis sobre la crisis humanitaria en el departamento de Arauca

Por: Damian Rodríguez Vera, Colaborador Fundación Pares

Línea de Investigación en Frontera, Migración y Conflictos


En el departamento de Arauca se vive una crítica situación humanitaria que obedece a un escalamiento considerable de los niveles de violencia que están golpeando a los distintos sectores de la población del departamento.


Es importante resaltar la guerra enconada que se ha recrudecido entre las estructuras armadas que operan en el territorio, a saber, las disidencias de las FARC, en especial atención la disidencia Frente 10 y Frente 28, y el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Apenas iniciando el año 2022, Arauca fue epicentro de violencia y objeto de noticias, debido a los múltiples asesinatos presentados en la zona fronteriza entre el departamento y Venezuela; asesinatos en los que, según señala el Ministerio de Defensa, las principales víctimas eran integrantes de las disidencias de las FARC por parte del ELN, con un total de 27 homicidios en los primeros días del presente año.


Como repertorios de violencia, la práctica del secuestro ha sido una de las más pronunciadas durante estos 100 primeros días en el departamento, con un total de 12 eventos, seguido de los ataques con explosivos (9) y los enfrentamientos (5). La violencia más recurrente que vive Arauca han sido los homicidios, pues, con corte al mes de abril, se ha reportado un total de 159 casos, siendo el mes de enero el más violento, con un total de 65 homicidios. Cuando se realiza el comparativo de los cuatro primeros meses con respecto al año 2021, se advierte una tendencia estrepitosa de la violencia homicida en el departamento, lo cual nos puede indicar que seguramente 2022 será el más violento de la última década, es decir, desde 2012, año en que iniciaron públicamente las negociaciones entre el Gobierno Nacional y las extintas FARC-EP. Así mismo, en cuanto a las cifras de amenazas, la tendencia parece replicar el mismo movimiento de la violencia homicida, pues el mes de enero fue también el periodo en el que más casos se reportaron, y con una evidente tendencia de aumentar para lo que queda del presente año.


Ahora bien, en cuanto a los municipios más afectados ante el escalamiento de violencia están: Saravena con un total de 71 homicidios, seguido de Arauquita con 29 y Tame con 26. Lo anterior demuestra que el municipio de Saravena sigue siendo el más golpeado por los flagelos del conflicto armado desde los últimos años y que puede deberse en parte por las disputas de control territorial entre el ELN y las disidencias de las FARC.


Así mismo, Arauca también ha sido un departamento en el que el ejercicio político y social de los líderes corre peligro, pues de entre enero y abril se han reportado 8 homicidios contra líderes sociales cuyas labores oscilan por la defensa de los derechos humanos, como también su trabajo comunitario, siendo el mes de enero en el que más líderes sociales fueron asesinados, cuestión que termina evidenciando también la agudización de la violencia homicida en el presente año.


Adicionalmente, el desplazamiento forzado aparece como una de las violencias más alarmantes pues, como indica la Defensoría del Pueblo, Arauca es, junto con otros departamentos, de los que posee mayores índices de desplazamiento forzado, según se ha podido reportar en este año. Con una cifra 1.120 personas en enero y 2.400 en febrero, la Defensoría señala que este fenómeno se debe en gran medida a los eventos de conflicto armado que se presentan al interior de Arauca como también en la zona fronteriza con Venezuela.


Finalmente, la niñez y la juventud ha sido una de las poblaciones más vulnerables debido a la oleada de violencia. Según la Asociación de Educadores de Arauca (ASEDAR), en el año 2022 se ha experimentado una deserción estudiantil alarmante que, a la luz de la asociación, se debe por dos factores: las precarias condiciones económicas de estudiantes que habitan en el sector rural y el fenómeno de la violencia en el territorio. Así las cosas, ASEDAR presenta que en lo corrido del año se reporta una cifra de 1.492 niños y jóvenes que han desertado de las instituciones educativas, siendo Tame y Saravena los municipios más afectados, lo cual evidencia, con lo que se ha podido señalar anteriormente, que la deserción escolar se da en mayor medida en aquellos municipios que más niveles de violencia han experimentado en el presente año.


Para concluir, lo que se ha podido advertir es que la violencia en el departamento está en creces, afectando distintos sectores de la sociedad civil y poniendo a la población menor de edad como una de las damnificadas. Así también, la violencia en el departamento presenta distintas aristas que van desde los homicidios, las amenazas, el secuestro, el desplazamiento, las masacres y los enfrentamientos, cuestión que como se ha dicho líneas arriba, su tendencia puede hacer del año 2022 como el más violento para el departamento en la última década.