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Avanzada de la sociedad civil para salvar negociaciones con el ELN

Por: Sergio Saavedra, Redacción Pares


Han pasado 45 días desde la decisión del nuevo gobierno de retirar a la comitiva negociadora del proceso de paz con el ELN. En el aire continua la duda de si el gobierno uribista va a conformar un nuevo equipo o recrudece el abandono perentorio de la mesa y, con ella, la posibilidad de paz con la guerrilla. Es importante precisar que esta decisión afectó el Comité Técnico para el Diseño del Cese al Fuego.

La voluntad del gobierno preocupa, puesto que hay una visible dilatación en la asignación de negociadores después de que el presidente Iván Duque Márquez, por medio de la resolución 237 el 18 de septiembre de 2018, retiró la designación como representantes del gobierno a Gustavo Bell (jefe de la mesa), Beatriz Rettberg, Luz del Socorro Ramírez, Freddy José Padilla de León, Carlos Alonso Rojas, Alberto Fergusson, José Noé Ríos y Edgar Reyes, quienes constituían el equipo negociador.

Según las declaraciones de La Iniciativa Unión por la Paz, el fracaso de la mesa de negociaciones entre ELN y Gobierno implicaría un retroceso para la consolidación de una paz completa en el territorio. Así mismo, implicaría una agudización de la violencia entre las partes en más de 100 municipios en donde hoy tiene presencia la guerrilla. Además, se perdería la metodología de negociación que permitiría el cese bilateral del fuego, la desestabilización está a la vuelta de la esquina.

La declaración hace especial énfasis en el papel de la sociedad civil para que continúe y se logren acuerdos sobre lo fundamental y estructural del ELN en La Habana. A propósito de esa presión de la sociedad civil, la encuesta sobre la viabilidad del dialogo para la sociedad civil, elaborada por Gallup, arrojó los siguientes resultados:

El panorama, según investigaciones de la Fundación Paz & Reconciliación, es el siguiente: por un lado, hay un crecimiento de la tropa/militancia del ELN, también un aumento de la producción de violencia y demostración de capacidad bélica; por otro, a largo plazo, se presentaría un debilitamiento vía militar y jurídica.

Hay que tener en cuenta el nuevo panorama de seguridad donde suscitan unas transformaciones en la dinámica criminal con la proliferación, descentralización y desconcentración de los Grupos Armados Organizados con nuevos repertorios de acción. También hay una disposición de gobierno en potenciar capacidades de la fuerza pública y financiación de la guerra.

¿Cómo son esas nuevas disposiciones en territorio?

En 78 municipios priorizados para el postconflicto por la Fundación Paz & Reconciliación se presenta una expansión de Grupos Armados Ilegales. Además, en 55 de ellos ha aumentado el numero de homicidios de 2016 a 2017 según las cifras de la Policía Nacional.

Es importante señalar que, a nivel territorial —previo a la firma del Acuerdo de Paz— el ELN tenía presencia en 96 municipios. Posterior al repliegue de las FARC a las Zonas Veredales, el ELN se expandió a 13 municipios más y consolidó su control territorial en otros 4.

Adicionalmente, en donde había presencia histórica de este grupo guerrillero como en Catatumbo, Arauca, Cauca, Nariño y sur de Bolívar, se fortalecieron los mecanismos de control social debido a la ausencia de disputa. Mientras que en otros lugares como Antioquia y Urabá chocoano se recrudecieron las confrontaciones entre las autodenominadas Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) y ELN.

¿Qué ha implicado el despeje de zonas por parte de las antiguas guerrillas de las FARC-EP?

Las dificultades que ha tenido el Estado colombiano para llenar el vacío que dejó la salida de las FARC son sobre todo son visibles en los servicios asociados a la gestión de conflictos vecinales y asuntos de justicia. Este fenómeno ocurrió particularmente en el oriente colombiano y sur del Chocó.

Otro aspecto a destacar suscita en la captación de rentas ilegales, esto también relacionado con el vacío que dejaron las FARC, permitiendo disponer de mayores recursos para llevar a cabo sus acciones. Las zonas en este caso son Nariño y sur del Chocó.

¿Qué incidencia ha tenido la mesa negociadora en el accionar territorial del ELN?

El ELN ha aprovechado los diálogos de paz para oxigenar y reformular su táctica y estrategia, y sin duda, el desescalamiento de la confrontación le ha permitido actuar con mayor confianza en los territorios.

¿Qué a dicho el vocero negociador del ELN?

Pablo Beltrán, jefe de la delegación de paz, afirmó que, pese a la negativa de continuar con las negociaciones de paz, se mantendrán en la mesa, esperando que el Gobierno Nacional presente sus propuestas para hacer los ajustes pertinentes y así establecer acuerdos para disminuir el conflicto.

Además, el jefe guerrillero, dijo que en todos los territorios donde existe presencia del ELN hay operaciones contra insurgentes “de bastante profundidad, llegada de nuevos grupos paramilitares y todo eso pone a nuestras fuerzas en una obligación de resistir y responder”.

¿Qué voluntades hay para el acercamiento para la negociación?

Sobre la posibilidad de mantener la mesa de negociación, el gobierno ha sido enfático sobre el tema de los secuestrados, es más, el Alto Comisionado para la Paz, Miguel Ceballos, dijo que “El ELN debe dar una información clara de cuál es la situación de todos los secuestrados que tiene esa guerrilla que, de acuerdo con la verificación del Gobierno Nacional, son más de diez en su poder”.

Sin embargo, sobre las declaraciones de Ceballos, alrededor de las 11 de la mañana de este 1 de noviembre, dijo Beltrán que el Alto Comisionado para la Paz “no aparece para la reunión que el mismo ofreció para después de las liberaciones de soldados y policías que fueron detenidos en el Chocó y Arauca por el ELN”.