Alfredo Colmenares Chía: siempre presente en el corazón de Arauca

Por: Leónel Pérez Bareño

Sociólogo de la Universidad Nacional y Magíster en Ciencia Política del Instituto de Massachusetts

Hoy, 8 de octubre de 2021, se cumplen 20 años del asesinato del licenciado Luis Alfredo Colmenares Chía, dirigente tameño de gran importancia para el departamento de Arauca. Alfredo Colmenares hizo una licenciatura en educación, profesión que nunca ejerció. Siempre estuvo inclinado por la política.


Sus asesinos, las autodefensas de Colombia, más que paramilitares eran narcotraficantes. Según las investigaciones hechas a posteriori, compraron el Frente Vencedores de Arauca, a los hermanos Castaño, para tratar de favorecerse con la Ley de Justicia y Paz, que se discutía en esos momentos, según la cual, evitarían la extradición. Finalmente, esas circunstancias cambiaron y, bajo la administración del expresidente Samper, la extradición se puso en marcha. Muchos de ellos terminaron, o están, en cárceles de los Estados Unidos.


Alfredo Colmenares fue diputado, concejal de Arauca, secretario en la Administración del intendente de la época, gobernador de Arauca en el periodo 92-94, y congresista liberal; escribió un libro que se llama “El costo de no explorar”; dejó tres niñas: Adriana (que es médica), con Elcy Martínez Arteaga; y Ángela María y Esperanza María, con Esperanza Sandoval. Las tres son profesionales destacadas. Alfredo Colmenares fue la representación del esfuerzo, el talento, la determinación. Deja una obra de Gobierno imborrable, como impulsor de la planificación de las carreteras, de los aeropuertos, de la electrificación, la construcción de miles de kilómetros de acueductos y alcantarillados, escuelas, colegios y muchísimas obras más.


Durante seis meses estuvo, justo antes de que lo asesinaran, estudiando inglés en Estados Unidos. Regresó y los autores del crimen no le perdonaron la vida. Con este hecho tan macabro, el departamento perdió a uno de sus más importantes dirigentes. Una semana antes, Octavio Sarmiento Bohorquez, representante a la Cámara por Arauca también había sido asesinado. Recordar a Alfredo Colmenares es recordar una vida brillante, llena de muchos sacrificios mientras estudiaba en Bogotá.


Queremos decirles a las nuevas generaciones que este es un ejemplo de alguien que, con muchísimo trabajo, fue capaz de erigirse en gobernante y en líder, a partir, sobre todo, de la capacidad para interlocutar con el Gobierno, de proponer las soluciones para los problemas que aquejaban al departamento de Arauca. Alfredo Colmenares fue amigo de los agricultores, de los ganaderos, de los cacaoteros, de los plataneros, de los comerciantes; y al ocurrir su muerte, el departamento de Arauca sufrió una baja muy, muy destacada, en el conjunto de sus más significativos conductores.