top of page
  • Foto del escritorSergio Saavedra

«A pesar del Gobierno, nosotros insistimos en la paz»

Por: Sergio Saavedra. Redacción Pares.


Al norte del departamento de Antioquia, recostada sobre la Cordillera Occidental colombiana y bañada por el río Cauca, en lo alto de la región montañosa, se encontraba lo que en 2017 se conocía como la Zona Veredal Transitoria de Santa Lucía, en Ituango, que recibía a los exguerrilleros de las FARC-EP quienes esperaban hacer de ésta su espacio de paz.


Sin embargo, este 15 de julio de 2020, 82 hombres y mujeres firmantes del Acuerdo de Paz huyen del ETCR Román Ruíz de Santa Lucía, producto de la violencia. Su destino es Mutatá, 11 personas se suman desde Medellín rumbo a este municipio ubicado al sur de la subregión del Urabá antioqueño; que esperan sea su espacio de paz. Se quedaron 30 personas en Santa Lucía pese a sombra de la muerte, a quienes el Gobierno Nacional no debe abandonar.


Irregularidades y riesgo inminente


De acuerdo con la comunidad, esta jornada ha estado marcada por la nostalgia, pero también por la esperanza de que en Mutatá puedan seguir apostando por la paz. De por sí, son días de ansiedad y estrés por la logística que supone el trasladado de una población en un trayecto de 300 kilómetros que, entre otras cosas, fue amenazada colectivamente el 17 de mayo de este año por grupos armados ilegales en Ituango, quienes exigían su salida del ETCR Román Ruiz.

e acuerdo con la comunidad, esta jornada ha estado marcada por la nostalgia, pero también por la esperanza de que en Mutatá puedan seguir apostando por la paz. Foto: Cortesía.

Sumado a este panorama y como si fuera poco, el traslado de las personas del ETCR hacia Mutatá ha presentado irregularidades. Manuel González —quien hace parte de la dirección en Antioquia de FARC— señaló que “ha sido una ‘marcha forzada’ la de este 15 de julio, impuesta por el Gobierno. Nosotros pedimos descansar en la noche y continuar la marcha en la mañana”. Sin embargo, partieron de Ituango a Mutatá en la tarde de este miércoles 15.

on días de ansiedad y estrés por la logística que supone el trasladado de una población en un trayecto de 300 kilómetros que, entre otras cosas, fue amenazada colectivamente el 17 de mayo de este año por grupos armados ilegales en Ituango, quienes exigían su salida del ETCR Román Ruiz. Foto: Cortesía.

Por otro lado, González resaltó otro hecho que muestra un cambio de agenda, debido a que la ruta había sido planificada por la Vía Nacional y pretenden hacerlos salir a San Cristóbal bajo el argumento de que es más cerca. “Para nosotros es más riesgoso, esa carretera es mucho más estrecha.” González, además, pidió acompañamiento de cómo se está desarrollando la jornada, “acá llevamos la semilla de la paz, de la vida y de la reconciliación”.


Estas dificultades ya habían sido advertidas por Marcos Urbano, responsable del traslado del personal del ETCR. Marcos se refirió a los hechos cuando la jornada del 14 de julio se frustró por incumplimiento de la logistica por parte del Gobierno.


“Ya se había acordado con ARN una agenda en los días previos, pero eso fue cambiado abruptamente por imposición de una ruta diseñada por el Ministerio de Defensa que no tuvo en cuenta a los líderes del ETCR. Además, los buses llegaron muy tarde el martes y desde el inicio hemos manifestado no hacer desplazamientos en horas de la noche, porque representan riesgos innecesarios”.


La seguridad no ha sido atendida por el Gobierno


En Ituango, según cifras de CNR FARC han sido asesinados 11 firmantes de paz. Sin embargo, las afectaciones también han sido en contra de sus familias, como lo fue el caso del asesinato de Camilo Sucerquia Durango, hijo de la firmante de paz Nifia Sucerquia. El asesinato del menor de 15 años fue perpetrado en cercanías al ETCR Santa Lucía.


De acuerdo con la Red de Organizaciones Sociales y Campesinas del Norte y Bajo Cauca (REDOSC) , en el municipio de Ituango hacen presencia los Grupos Armados PostFarc (GAPF) del Frente 18 y 36 y, el Clan del Golfo. De hecho, según esta Red, el Clan del Golfo se ha venido expandiendo y bajo la denominada “Operación Mil” pretenderían hacerse al control total de Ituango.


Incluso, parece ser que desde mayo, del presente año, el Clan del Golfo habría trasladado tropas desde Chocó, Córdoba y Urabá por el corredor del Bajo Cauca —Nudo de Paramillo—; para dicho objetivo. Por otra parte, el GAPF Frente 36 se ha ubicado en la Cordillera Occidental que rodea a los cañones de Santa María y Río San Andrés para tratar de frenar la avanzada del Clan del Golfo.


Justamente, la REDOSC este 15 de Julio señaló, por medio de un comunicado público, que el Gobierno Nacional está poniendo en riesgo a la comunidad que está haciendo el traslado, pues está desconociendo las condiciones de seguridad que demanda transitar en horas de la noche y por vías intermunicipales. La Red insistió que el retraso del Gobierno en la logística no puede suponer una marcha forzada que los pone en riesgo inminente.


«Este desplazamiento muestra un Estado fallido«


Pares Habló con Omar Restrepo, representante a la Cámara por el partido FARC, quien indicó que este desplazamiento enmarca un “Estado fallido que por voluntad no ha podido garantizar las condiciones ni ha implementado el Acuerdo de Paz”. Restrepo resaltó, además, que tan solo en Antioquia han sido asesinados 27 firmantes de paz, de los cuales cerca de la mitad se han perpetrado en Ituango. Por ello se refirió especialmente a la población que decidió quedarse en Ituango, la cual debe ser rodeada para evitar su masacre.


Asimismo, Restrepo señala que éste es un desplazamiento de familias nuevas o reencontradas tras la firma; que se ven en la obligación de huir de la violencia. Caso especial de los niños y niñas del ETCR quienes estaban adelantando un proceso de crianza, un proceso de estudio, un proceso de arraigo; que conlleva a afectaciones particulares.


Pares: ¿Qué significa para el Proceso de Paz el desplazamiento forzado de los y las firmantes de paz de Ituango hacia Mutatá?