“Candidatos de la mafia van a ser los protagonistas”: León Valencia

El Espectador Prensa, Sala de Medios

La campaña electoral ya empezó. ¿Qué lo preocupa?
Que vuelven las mismas casas políticas ligadas a la parapolítica, que surgen nuevas casas financiadas con recursos enormes e ilegales, que aparecen unos personajes vinculados a la corrupción administrativa y tienen posibilidades de llegar al poder.
¿En estas elecciones también van a presentar la lista negra?
Sí, en julio saldrá. Vamos a hacer una radiografía de los herederos de la parapolítica. A denunciar a quienes vienen a competir electoralmente con el apoyo de las maquinarias ilegales. Y aunque en muchos casos ellos directamente no tienen cuentas pendientes con la justicia ni impedimentos legales, vamos a demostrar que detrás hay intereses ilegales. Vamos a investigar también a gente que no es muy conocida, pero que al parecer está recibiendo dineros ilegales. Y vamos a señalar a los aspirantes que hayan tenido relaciones con la corrupción. Presentaremos también un informe sobre el comportamiento electoral de los 281 municipios con presencia de las Farc.
Ya han empezado a surgir denuncias. ¿Qué ha visto?
En Antioquia vuelve a competir gente de casas ligadas a la parapolítica. El caso de Luis Pérez es problemático, pues en las elecciones de 2011 lo frenaron las denuncias por sus relaciones, y ahora vuelve por la Gobernación de Antioquia, con una paradoja: lo apoya el Partido Liberal. Está Lilian Rendón, ligada a la casa de Luis Alfredo Ramos, juzgado por parapolítica. También hay un hecho escandaloso con la alianza de Angelino Garzón y Dilian Francisca Toro en el Valle del Cauca. La mafia del Valle la señala como beneficiaria suya.
¿Qué otros casos han identificado?
En los departamentos de la Costa hay unos clanes disputándose el poder. En La Guajira está la gente de Kiko Gómez contra los de Redondo; en Magdalena, la tía de los Cote va por la Gobernación; suena un Araújo para la Alcaldía de Valledupar; en Meta y Casanare también hay personajes cuestionables. Y el problema es que allí se condena a uno y surge otro. Mire en el Huila: el hermano de Cielo González está en la disputa también.
El panorama es preocupante porque son las regiones más fuertes…
Con excepción de Bogotá, en todas las regiones los actores vinculados a las mafias disputan la política. En muchas partes han ganado y han consolidado un poder considerable. Hay gente con muchos cuestionamientos pero mucho poder. Le pongo el ejemplo de Yahir Acuña en Sucre; ahora vamos a ver si se lanza o lo hace su esposa. Parece imbatible. La acumulación de poder de este personaje, que fue aliado de la Gata y del exgobernador Salvador Arana, es mucha. Construyó un poder muy rápido, con mucha habilidad. Tiene partidos, candidatos y mucha financiación.
Pero lo peor es que van a ganar…
Es que en Colombia todavía no hay una sanción social o política. La gente sigue votando por ellos. Pero cómo no, si las redes económicas de estos personajes son muy grandes. La Gata ponía tantos votos porque tenía miles de empleados del chance. Controlan grandes redes sociales, dándole empleo a la gente. El otro factor es la connivencia de los directores de los partidos. Uno va a donde ellos y les dice que tal o cual es sospechoso, y la respuesta es que no están condenados. Como si el único argumento que le vale a un partido para retirar un aval es que esté condenado. Los partidos debían reservarse el derecho de admisión. Son tan descarados que le dicen a uno: no está condenado, tiene muchos votos y mucha plata.
¿Será que es por falta de controles?
En Colombia no hay investigación seria sobre la financiación de las campañas. Cómo será que los candidatos mandan un informe electoral que muestra que ni siquiera reportaron los gastos más conocidos. Uno se aterra de ver gente que gasta miles de millones y reporta cifras irrisorias. Y el Concejo Nacional Electoral, que es el encargado de investigar, es un organismo nombrado por los partidos. Así que representa a los políticos que tiene que vigilar. Allí nunca ha prosperado una investigación, es un tribunal inocuo.
¿Qué costo ha tenido para ustedes hacer estas denuncias?
Terminamos viviendo unas confrontaciones públicas muy grandes y con amenazas. Con la última investigación, en la que alertamos sobre Kiko Gómez, terminamos obligados a salir del país Claudia López, Ariel Ávila y yo. Y es curioso, porque alertamos sobre Kiko Gómez antes de que llegara a la Gobernación; sin embargo le dieron el aval y ganó. De los 130 aspirantes cuestionados en 2011, seis gobernadores y 30 alcaldes fueron destituidos o judicializados. Pero, en general, cuando hacemos una investigación recibimos una presión muy grande.
A pesar de las denuncias, los partidos los avalan y la gente los elige. ¿Cómo enfrentar eso?
Hay muchos caminos. Uno es la reforma de los órganos electorales. Ampliar el espectro de estos delitos, darle unidades especiales a la Fiscalía, a la Unidad de Delitos Financieros. Construir un entramado desde el Estado. Y en la opinión pública crear una masa crítica. Pero también tiene que haber responsabilidad de los partidos.
¿Cómo definiría el panorama electoral?
Lo que se ve es que otra vez los candidatos de las mafias van a tener protagonismo en las elecciones. Segundo, que en el tema de paz va a haber una disputa muy dura por las zonas donde en los últimos años se ha vivido el conflicto armado. Y lo tercero es que en este momento el Estado y los partidos no están preparados para enfrentar esta problemática.
Por la importancia de estas elecciones para el proceso de paz, ¿cree que va a haber participación electoral de las Farc?
Si para las elecciones del año pasado hubo tanto movimiento, respecto a los territorios donde se concentra el conflicto, me imagino que en estas se va a incrementar. Las Farc siempre habían tenido una política de sabotear las elecciones, pero en las pasadas se vio un incremento en las votaciones del 25% en los territorios de su influencia. Lo que indica que el hecho de que las Farc estén en proceso de paz aumentó la votación. También hemos detectado las zonas de disputa por la ilegalidad, que son: la región Pacífica, las fronteras y las zona antioqueña del Bajo Cauca.