Los votos y partidos de los cuestionados

Ariel Ávila Ariel Ávila, Columnistas, Democracia y Gobernabilidad, Home noticias

El primero es Richard Aguilar, quien es hijo y heredero de la estructura política de su padre, el coronel Hugo Aguilar. Este último fue condenado por vínculos o relaciones con estructuras paramilitares, particularmente el Bloque Central Bolívar. El clan Aguilar maneja al menos 23 alcaldías de Santander. Recientemente Hugo se vio envuelto en un escándalo, debido a un lujoso carro, avaluado en cerca de 200 millones de pesos, que manejaba, aunque ante la justicia declaraba que no tenía plata para pagar los más de 6.000 millones de pesos que debía cancelar por la multa impuesta.

Richard aspira a heredar la curul de su hermano Mauricio Aguilar, quien se desempeña actualmente como senador y todo parece indicar que abandonaría su escaño en el Congreso para buscar la Gobernación de Santander en 2019. En 2014, Mauricio Aguilar se lanzó por el partido Opción Ciudadana y alcanzó 100.159 votos.

La siguiente cuestionada es Juliana Escalante, hija de la actual senadora por Opción Ciudadana Teresita García Romero, heredera de la estructura de Álvaro, “el Gordo García, quien fue condenado a 40 años de cárcel por la masacre de Macayepo. En 2014 Teresita logró cerca de 40.000 votos.

El siguiente cuestionado es Antonio Guerra de la Espriella. Ha sido mencionado en el escándalo de Odebrecht. Además, hace parte de la vieja y cuestionada estructura política sucreña de la familia Guerra. Es de tal magnitud el poder de esta familia que hay tres miembros de ellos en el Senado. Tres parientes en un país de casi 50 millones de habitantes. Antonio Guerra es hermano de la senadora del Centro Democrático María del Rosario Guerra y son primos del senador, por Opción Ciudadana, Julio César Guerra Soto. En 2014, Antonio Guerra logró casi 60.000 votos. También en la lista está la senadora Daira Galvis, cuestionada por la cercanía con la empresaria del chance Enilce López o la Gata.

 Se pueden concluir dos cosas. Por un lado, cerca de 250.000 votos de Cambio Radical serían resultado de estructuras políticas cuestionadas. Muchas, literalmente, manchadas con sangre. Nadie duda de que Cambio Radical sacará una gran votación, pues la lista fue armada con la idea aquella del “todo vale”, no hubo casi ningún principio ético para conformarla. La segunda conclusión es que Cambio Radical le dio un golpe de muerte al partido Opción Ciudadana, pues le quitó casi 150.000 votos, con lo que lo pone en serios aprietos para lograr el umbral. No se debe olvidar que este estaría entre los 450.000 y 480.000 votos.

La idea de Cambio Radical es doblar su actual representación en el Congreso de la República y llegar a no menos de 18 senadores, con eso garantizar una candidatura presidencial fuerte de Germán Vargas Lleras. Además el candidato cuenta con apoyos en el Partido de la U, sectores conservadores y hasta liberales. Una maquinaría que le daría al menos 4 millones de votos seguros en primera vuelta.

Pero el listado de cuestionados abarca al Partido de la U, al Centro Democrático, a los liberales, es un mal de la política colombiana. Los partidos seguirán avalando este tipo de candidatos mientras los ciudadanos sigan votando por ellos. La ciudadanía es la gran responsable de la debacle democrática en Colombia, no hay castigo ni sanción social.

Por otro lado: Recientemente un sitio web manifestó que Richard Aguilar tenía “vuelo propio”, pero ni siquiera el propio Richard ha negado la importancia del apoyo y votos de su padre.

Columna de opinión publicada en Semana.com