¿Venezuelización o Guajirización?

Fundación Paz & Reconciliación Ariel Ávila, Columnistas

Todo parece indicar que los colombianos no van a salir a votar por un programa político o un proyecto de nación, más bien, algunas campañas políticas entendieron que es mejor sacar a la gente a votar con miedo. Son decenas las cadenas de WhatsApp que indican que es mejor engañar al elector con discursos absurdos que discutir los problemas centrales del país.

Uno de los recursos más utilizados por estas campañas es que Colombia se va a convertir en una Venezuela, y que se deben buscar candidatos que impidan esto. Para expertos en todas las materias, una afirmación como esta causa risa y quien lo diga en círculos intelectuales es objeto de burla. Pero desafortunadamente hay gente que lo cree. Lo cierto es que en Colombia no existen las condiciones políticas, sociales o económicas que permitan pensar esto.

La campaña política que ha liderado esta propaganda del miedo es la de Cambio Radical y  la del Centro Democrático, sobre esta última escribiré en la próxima columna. Cambio, se presenta como la única alternativa a la venezuelización de Colombia. Pero luego de analizar el comportamiento de Cambio Radical en la frontera entre Colombia y Venezuela mi miedo es que Cambio Radical por protegernos de la venezuelización nos lleve a ser como La Guajira.

Cambio Radical fue durante mucho tiempo el partido político que soportó la estructura política y criminal de Kiko Gómez. Juan Francisco Gómez Cerchar fue gobernador de La Guajira y fue condenado por homicidio, además tuvo relación con el narcotraficante Marcos Figueroa. De hecho, esta alianza fue la que posibilitó que ganara la Gobernación en 2011. Luego, Kiko dejó como heredera política a Oneida Pinto, quien fue apoyada por las principales figuras del partido Cambio Radical. Esta estructura política literalmente saqueó el departamento, fue increíble todo lo que se robaron, un departamento en el que han muerto centenares de niños por desnutrición y sed. Vamos a dar algunos ejemplos.

En el municipio de Albania se construyó el Parque de la princesa negra, hecho por la exalcaldesa de Albania y la exgobernadora de La Guajira inhabilitada Oneida Pinto. Tuvo un costo aproximado de 12.000 millones de pesos. Sin embargo, se investigan abiertos sobrecostos. De hecho, Pinto, actualmente está en un proceso por falencias halladas en un contrato por 18.600 millones de pesos, el cual celebró días antes de renunciar a la Alcaldía del municipio de Albania para postularse como candidata en las elecciones para la Gobernación. Igualmente, antes de su destitución Pinto se aseguró de desfalcar el departamento.

El problema en La Guajira no es de abandono estatal como se ha hecho creer, sino de corrupción. La Guajira es uno de los departamentos que más se beneficia del sistema de regalías. Entre 2012 y 2014 manejó 678.225 millones de pesos bajo esta figura. En el caso de la partida de presupuesto general que destinó para 2016, el monto ascendió a 415.000 millones de pesos para una población de 957.797 habitantes. Sin embargo, la gente muere de hambre y sed. Allá todas las entidades se reparten entre políticos. Alfredo Deluque aspira a ser reelegido por el Partido de la U a la Cámara de Representantes y continua en la mira de las autoridades por el manejo político de las regionales del ICBF.

Incluso, en la campaña de Oneida Pinto se utilizaron tanques de agua como mecanismo de presión política para garantizar el voto de la población, tal cual como se ve en la siguiente foto.

Pero además Oneida Pinto no solo recibió el apoyo de Kiko Gómez, sino que también fue respaldada por el confeso narcotraficante Gervasio Valdeblánquez. Gervasio fue miembro del Cartel de Medellín, responsable del asesinato de Luis Carlos Galán y Rodrigo Lara. Valdeblánquez fue jefe de la sección Guajira, y era trabajador directo de Gonzalo Rodríguez Gacha. A continuación las fotos de Oneida y Gervasio.

Pero lo más increíble es que hay políticos como Rodrigo Lara (hijo), actualmente cabeza de lista de Cambio Radical para el Senado, que se prestan para todo. Lara fue capaz de hacer campaña por Pinto, a pesar de estar apoyada por personas que pertenecieron al Cartel de Medellín, el mismo grupo que asesinó a su padre. A continuación se pueden ver las fotos.

Pero para la actual lista de Cambio Radical tampoco hubo principio ético alguno, allí está el Clan de la Parapolítica de los Aguilar, los García Romero, cuyo jefe político está condenado por la masacre de Macayepo, también esta una de las mujeres más cercanas a la Gata. En fin de todo hay. Así que con Cambio Radical mínimo podríamos terminar, no como Venezuela sino, como La Guajira.

Columna extraída de la revista Semana