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Las candidaturas presidenciales del 2018

Ariel Ávila Ariel Ávila, Columnistas

Hace poco, León Valencia y Daniel Coronell describieron minuciosamente las múltiples aspiraciones presidenciales que tenía Colombia. León enumeró poco más de 20 y Daniel Coronell llegó a 31. Incluso, este último bromeó escribiendo que Colombia no estaba tan mal, Haití llegó a contar con 52 candidatos presidenciales en sus últimas elecciones. Y aunque el recuento deja ver la etapa de transición que vive el país, lo cierto es que en la vida real hay cuatro candidaturas con posibilidades reales de ganar.

Para las elecciones del 2018, si se mantiene la tendencia normal del país, de una participación del 50 %, es probable que voten alrededor de 18 millones de personas; de esos votos, apenas poco más de cuatro millones son de opinión, es decir, cerca de 12 millones de votos tienen muy claro el partido, su militancia ideológica o dependen de clientelas electorales, en algunas regiones esa dependencia es más intensa que en otras.

Hay otros dos datos interesantes a tener en cuenta para las elecciones del 2018. El primer dato es que si se hace una correlación estadística entre los municipios donde ganó Zuluaga en segunda vuelta y donde ganó el No en el plebiscito del 2 de octubre, la cifra es del 0,78 %, es decir que este voto, a diferencia de los que dicen muchos analistas, es muy homogéneo. Lo cual significa que la derecha, al menos para primera vuelta, puede contar con seis millones de votos, los cuales están divididos entre el uribismo, que tiene la mayoría, y algunos se irían con Germán Vargas Lleras, el primero fijo en la contienda. El siguiente mapa muestra la correlación.

Aquí viene la primera conclusión; tal vez, los más grandes perdedores de los resultados del 2 de octubre fueron Marta Lucía Ramírez y Ordóñez, quienes aspiraban a jugar en una consulta con los sectores uribistas. Pero luego de los resultados, claramente no habrá consulta y Uribe definirá el candidato. El Centro Democrático es un partido monárquico y allí sólo se hace lo que dice su “rey”, es decir, el senador Uribe.

Por ello, cuando el Partido Conservador amenaza con salirse de la coalición de gobierno da risa, ya que no tiene candidato viable. Su base social prefiere votar por el elegido de Uribe, que por un candidato que pongan en una convención o aclamación política. Así que ya tenemos dos de las cuatros candidaturas viables. El uribista, sea quien sea, y Germán Vargas Lleras.

El otro dato interesante es que el voto del Sí también muestra una correlación importante entre los municipios donde ganó Santos en segunda vuelta en el 2014 y donde ganó el Sí, pero es un voto mucho más diverso. Esto significa que entre seis y siete millones de votos se repartirán entre la candidatura de Humberto de La Calle, que seguramente tendrá de vice a un miembro del partido de La U, y la candidatura de los Verdes, que se disputará entre Sergio Fajardo y Claudia López. Claro, en estos votos también pesca algo Vargas Lleras.

Claudia López es un verdadero fenómeno electoral, su consulta anticorrupción ha revolucionado el mundo político en los últimos días y por ende ya se le ve como una firme precandidata que podría disputarle el poder a la vieja élite política. Sin embargo, aunque ella podría ganarle una consulta a cualquier candidato, lo cierto es que es muy difícil que gane la Presidencia. Es mujer y viene del estrato 3, o mejor, de sectores populares. Muy difícil en un país machista y arribista como el colombiano.

Sergio Fajardo, por su lado, ha demostrado que sabe gobernar, fue un buen alcalde y un buen gobernador. Tiene una mentalidad progresista y da tranquilidad a todos los sectores sociales; empresarios, a la izquierda, a la derecha y al centro. Es tal vez una de las figuras que mejor podrían representar una estabilidad dentro de la transición que vivirá el país los próximos años. En fin, la mejor opción dentro de los sectores políticos alternativos. Tanto Claudia como Fajardo tendrán que resolver, de alguna forma, la mejor fórmula para escoger quién liderará la campaña presidencial. Una consulta popular, una encuesta, una convención o un acuerdo. Si quieren triunfar, debería haber unidad.

En total esto suma entre 12 y 14 millones de votos. Así las cosas, hay entre 4 y 6 millones de votos que se irán para estas candidaturas y para el resto del espectro político, es decir, Petro, Robledo o Marta Lucía. Incluso, a medida que las elecciones se acerquen y las encuestas comiencen a apretar, las cuatro candidaturas más opcionadas se llevarán la mayoría de estos seis millones de votos.

Columna de opinión publicada en Semana.com